jueves, 29 de octubre de 2020

EL PROFETA

 

 Esta es mi aportacion para la 

 convocatoria de MJMORENO para este jueves.

El tema: LA MUERTE

Pdeis leer el resto de aportaciones AQUI

 

 Carlo tenía casi todo su cuerpo cubierto de tatuajes. Su novia Carla no le permitía que se

tatuara ni los brazos, ni el cuello, ni la cara. Aquella tarde de julio de 2004, en que su

pareja se había ido de vacaciones con sus padres, se fue él solo al cine, y salió de la sala

eufórico y un poco rebelde. Sentía un cierto resentimiento irracional por el hecho de que le

hubieran dejado abandonado aquella porción de verano.

En el cine había visto "Open Range“, una del oeste con Kevin Costner. Le gustaban los

westerns, y casi todas las que había visto de Kevin Costner, menos aquella que le salían

branquias. Siempre se le quedaba grabada una secuencia de las películas que veía,

mientras que el resto iba desapareciendo con el transcurso de los años. El paradigma de

esa costumbre era la mano de Meryl Streep en la maneta de la furgoneta de Clint

Eastwood, en "Los puentes de Madison".

Aquella tarde se le quedó la secuencia en que Kevin Costner, tras preguntar al malo si

había sido él quien había matado a su amigo, le estampó un beso de plomo en todo el

centro de la frente. El carmín se derramó y se frenó en las cejas, justo antes de caer, no

precisamente desplomado, al suelo.

Contraviniendo las indicaciones de su desconsiderada novia, pensó en tatuarse aquel

dibujo de carmín en la frente. Dándole un color morado, podía hacerse pasar sin dificultad

por una peca feminista. Solo le faltó pasar por delante de aquel local de tatoos. Pensó que

era una especie de invitación del destino, y que no se podía rechazar. Y respecto a su

novia... «Que no se hubiera ido», pensó.

El tattoo le quedó perfecto, aunque tampoco hace falta mucha destreza para pintar una

mancha de sangre. Al salir apuntó el nombre y la dirección del local, ya que no solía

frecuentar aquel barrio: "El Profeta".

Volvió a casa andando aunque estaba un poco lejos. Pensó en lo raro que resultaba aquel

nombre para un local de tatuajes. Luego pensó en las posibilidades que podía ofrecer, en el

improbable caso de que los tatuajes que allí hacían, fueran efectivamente proféticos. Luego

pensó en tatuarse un millón de euros en un trozo del muslo que le quedaba libre, y en el

que, dado su pequeño tamaño, no cabían dos millones de euros. Luego pensó en tatuarse

una polla de medio metro, de interés fijo; no variable. Pero la barriga ya la tenía ocupada.

Luego pensó en qué podían ser aquellos gritos y aquel estruendo que provenían del banco

de enfrente. Y por último, no pensó nada más. Nunca.

,,,

La maquilladora de difuntos limpió la mancha de sangre y borró casi sin darse cuenta el

tatuaje, que ya había cumplido con su cometido. Luego tapó el agujero con pasta y

maquillaje. Cuando hubo terminado contempló su obra de arte. Aún se notaba un poco el

agujero tapado. Miró a ambos lados para asegurarse de que no había nadie más en la sala,

y le estampó con sus labios recién pintados, un besazo en el centro de la frente que tapo el

leve defecto. «Ahora sí que está perfecto», pensó. Pero como no creía que nadie fuera a

entender su poesía, limpió el carmín y rehízo su trabajo, ahora de una forma más

impersonal.

40 comentarios:

  1. Brutal tu relato de hoy! Me he quedado con la.boca abierta... Madre mía menuda profecía se había tatuado! Para mi próximo tattoo llevaré cuidado no sea que se haga realidad!
    Un saludo!

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    1. no es tiempo de llevar la boca abierta y menos sin mascarilla, pero agradezco de corazon tu comentario. me alegra que te haya gustado
      besosss, M

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  2. Me encantas
    te leo en silencio
    dejandote...
    jazmines blancos

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    1. muchas gracias Mucha
      Siempre encantado de encantarte
      besossss

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  3. Qué bueno tu relato, ingenioso e impecable, te felicito, te ha quedando redondo.

    Un abrazo Gabilante.

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  4. jaja irónico e irreverente, pero muy demostrativo de lo absurdo que resultan nuestro intentos de hacerle muecas a la muerte. Un abrazo

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    1. sii. este estaba enfilado y creo que se lo sospechaba (aunque no se lo creia del todo), cuando empezo a fantasear con otros tatuajes a los que sacar proveccho
      bessosss Monica

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  5. Es bestial, muy bueno lo del tatoo profético, besos.

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    1. gracias Molí. si lo inventan, tendré que pedir derechos de autor.
      besosss

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  6. Un final poco previsible que me ha gustado mucho para este relato. Gracias por participar. Un abrazo.

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    1. gracias a ti por convocar os y hacernos aflorar la creatividad.
      el final es primordial y si no es impactante, tiene que ser sorprendente.
      besosss

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  7. Ese tatuaje profético ha estado genial Gaby, como siempre tus finales son sorprendentes y se´ña del autor, Un bestose y a cuidarse majo.

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    1. gracias campi.
      divertido y sorprendente siempre es bueno. uno, otro o los dos.
      Besosss campi

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  8. Como podía intuir siquiera que un tatuaje tan pequeño vendría envuelto en una sorpresa tan grande!
    A Carlo le diria...cuidado con lo que deseas, puede convertirse en realidad jajjaj
    Abrazos.

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    1. este no creo que lo deseara. debería haberse fijado en el no. bre del locas l antes de entrar, pero la tentación fue muy fuerte.
      Besosss, lucía

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  9. Vaya profético relato y tienda de tatuajes

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    1. como para pensárselo antes de entrar. o ir corriendo si te vas a tatuar algo bueno
      besoss, maria

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  10. Admirable que puedes escribir (oficio se llama) enmarcado por equis convocatoria. Doblemente admirable hacerlo cada vez mejor. Impactante resolución.

    Abrazo gigante!!

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    1. buff... muchas gracias
      Me ruborizan tus comentarios. me alegro de que te haya gustado tanto. Abrazosss, carlos

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  11. Es increíble. Muy bueno. Me sorprendes cada vez que te leo. Eso es ser profético, pobre tipo. O no, y se fue de este mundo más contento que san Dios, por haber sido besado, por la muerte y por la bella dama.

    Un abrazo, amigo

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    1. una sobredosis de besos que no pudo soportar.
      Besosss Amiga

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  12. Buenísimo. Tu ingenio es desbordante… Y la última parte, un impecable " y poético" colofón.

    Yo tengo dos tattoos; me has dejado pensando… jajaja

    Un placer, Gabi.
    Abrazos, y feliz finde.

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    1. el final me parecía un poco flojo, pero veo que es lo que más ha gustado. me lo apunto.
      Besosss, Gine.

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  13. Yo deseaba que abriese los ojos como en el cuento.
    Hay ternura en todos los trabajos y actos rebeldes ante las profecías.
    Un placer leerte
    Saludos

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    1. jaja.
      eres un romántico.
      Gracias por pasarte y alefre de haberte entretenido.
      abrazosss

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  14. Pues fue profeta de su propia manera de morir. ¡Qué destino más irónico, por Dios!
    Y la maquilladora... ¡vaya tela! Vale que es su profesión, pero de ahí a besarla la frente... me da "yuyu" solo pensarlo.

    Bss.

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    1. la maquilladora debe estar más acostumbrada a ver muertos que vivos.
      Besosss, Mar

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  15. El destino lo llevó a aquel lugar de tatuajes que hizo honor a su nombre. La Dama Negra propició con seguridad esa extraña y profética manera de morir.
    Un saludo.

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    1. entre el destino, la profecía y la dama negra, este hombre no tenía escapatoria
      Abrazosss, pepe

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  16. Ja, ja... Es buenísimo. Y ese final con la poesía borrada, pobrecilla... es una manera muy redonda de acabar el relato.
    ¡Esto es una gran historia! Te aplaudo.

    Besos

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    1. me alegro de que te haya gustado.
      ya sabes que la admiración es mutua
      Besosss, maite

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  17. Muy bueno el relato, lleno de giros, a cada uno más "loco" y que te puede llevar a otros relatos más amplios. Me ha recordado al principio el de La Espalda de Parker de Flannery O´Connor.

    Un abrazo muy fuerte

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    1. centrado en la tienda, se podría hacer algo más largo, pero para hacer algo largo, sí.
      Abrazosss, max

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  18. La maquilladora de difuntos le ha robado el corazón a Justiniano.

    Muy bueno.

    Saludos.

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    1. jajajaja. se sentirá muy honrada.
      habría que concertar les una cita. PERO NO PROFESIONAL, EH?
      Fuera de lo que es el trabajo
      Saludos, toro

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  19. Eso es hacer bien su trabajo, poéticamente hablando.
    Me gustó.
    Besos.

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    1. Es un verso libre dentro de su profesión, tanto el tatuador, como la maquilladora.
      Besosss laura

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  20. Me sorprendió el final, no me lo esperaba.
    Encuentro tu relato muy, my original y de muy de actualidad por lo que se refiere a los tatuajes.
    Un beso

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  21. a mi me parecía un poco flojo el final, pero veo por los comentarios que es lo que más ha triumfado
    Besosss tracy

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Aunque lo parezca, no todo es tan negro.

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