martes, 29 de junio de 2021

EL CAZAPATOS

 

 

  Esta semana nos convoca NEOGEMINIS para nuestro semanal relato juevero.

Se trata de armar un relato con algun personaje "tocado" con alguno de los cubrecabezas que adornan

el perchero de la foto. No he podido resistir la tentacion de cubrir al personaje con dos de los gorros

que aparecen. Es un especie de adivinanza, en que no hay nada que adivinar, pero que se va desvelando

 poco a poco.

Podeis leer el resto de relatos participantes AQUI

 

 

 

            La Sra. Hudson no pudo hacer nada. La policía entró en tropel, aunque nadie oponía resistencia. Respondían a un chivatazo. Cuando abordaron el cubículo del denunciado, la escena no podía ser más reveladora. El inquilino de la Sra. Hudson se desparramaba por todos los lados de un sillón desvencijado, parcialmente vivo y parcialmente inerte. La boca abierta no tenía nada que ver con la cara de incredulidad, que tampoco tenía nada que ver con algo parecido a asombro, porque en realidad, el desparramado no se enteraba de nada. Una jeringa de vidrio y metal colgaba de su brazo, y una goma larga y gruesa descansaba en el suelo. Entre varios policías izaron los sesenta kilos que pesaba el acusado, y lo transportaron escaleras abajo hasta el coche policial. En lo que duró el trayecto, la Sra. Hudson se debatió entre llamar a John ―su amigo y compañero―, llamar a Mycroft ―su hermano―, y colocar al detenido su característico y peculiar gorro de cazapatos, que lo caracterizaba, aunque nunca había cazado un pato. Era el complemento justo para su vestimenta habitual. Pantalón verde de franela, chaleco del mismo color, camisa blanca y una capa que no pudo convencer a los policías de que le pusieran. Finalmente, la Sra. Hudson hizo lo último porque ninguna de las otras dos opciones iba a servir para nada. En cambio, esta…

            Una vez en las dependencias policiales, el detenido fue transportado al calabozo, ya que en el registro del apartamento, la policía había descubierto heroína suficiente para al menos dos consumidores, el doble de la aceptada para autoconsumo. El responsable del calabozo presumía de ser capaz de distinguir a los culpables antes de ser juzgados. A los precondenados, los adornaba con un gorro de presidiario.

            ―¿Qué me traéis aquí? ¿Un cazador de alto copete? Dadme ese gorro de cazapatos y ponedle este, que le ira mucho mejor.

            Cuando John llegó al apartamento fue informado de todo lo acontecido, con todo lujo de detalles ―incluida la imposición del gorro―. El doctor recriminó esa acción a la Sra. Hudson, que no comprendió el motivo; ir sin aquel gorro era poco menos que ir desnudo.  John se apresuró a llegar a la comisaria, temeroso de que, si su amigo era encarcelado, fuera reconocido por alguno de los compañeros de calabozo, y en aquel estado, no se pudiera defender. Cuando entró en la comisaria, extenuado por la carrera, su entrenado ojo, lo primero que detectó, fue el sombrero de cazapatos colgado del perchero;  entonces suspiró aliviado. Superado este punto, ya con más calma se dirigió, al policía del mostrador a quien ya conocía:

            ―Agente Jameson, ¿puede avisar al inspector Lestrade?

            ―Inmediatamente, Dr. Watson. ¿Quiere que le diga algo?

            ―No, solo que venga ―Y se sentó aliviado, en una silla, a esperar.

 

domingo, 6 de junio de 2021

LOS INICIOS DEL AHORA IMPRESCINDIBLE BAJO CONSUMO

Aquí os dejo un microrelato sugerido por una imagen. Es un ejercicio del taller

"El vici solitari" en el que participo. El relato debía tener menos de ciento veintidos palabras

 sin contar el título.




Cuando Tusla anunció su invento de una bombilla de bajo consumo, la envidia comenzó a corroer las entrañas de Addison.

Falto de la genialidad de su competidor, puso un anuncio en el periódico solicitando enanitos de bajo consumo de oxígeno.

Tras las correspondientes pruebas, seleccionó a los más pequeñitos, y les construyó una bombilla donde cupieran.

El día de la exhibición, introdujo dentro a uno de ellos con una vela, y calculó el tiempo que debería durar el acto, para que, entre el enanito y la llama, no consumieran todo el oxígeno del interior de la bombilla.

Terminado el acto y desalojada la sala, antes de que la vela se apagara, sacaron el cadáver del enanito justo cuando ya no se veía nada.

 

jueves, 3 de junio de 2021

EXIGENCIAS

 Esta semana nos convoca MAG.

 Esto es lo que he podido hacer para una convocatoria extraordinariamente dificil, 

al menos para mi. Podeis encontrar otras aportaciones mas brillantes AQUI

 

Afinación diaria de Kabbalah. Punto de Re-Unión.: Luz en tierra yerma 

 

            Una cosa es querer con la cabeza y otra cosa es que el cuerpo, maldito sea el cuerpo, no nos responda. Esta escrito y no me voy a poner a luchar a brazo partido con los mares.

            ¿Quieres decir que es suficiente con eso? ¿Qué solo es culpa del cuerpo?

            ―¿Qué más ha de hacer falta?

            ―Alguien que te quiera de verdad, y que te alumbre: Una enorme luz que fuera luciérnaga de otra, en un campo de miradas rotas.

            Ese tiempo ya pasó hace mucho. Ese tiempo dura poco. Ahora me conformaría con lo imprescindible.

            ―¿Crees que eso es suficiente para alumbrar otra vida? ¿Un cuerpo yaciente y cuatro empujones nos dan derecho a esa responsabilidad?

            ―Un cuerpo distinto del mío. Sin mis limitaciones.


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