viernes, 13 de octubre de 2023

PRUEBA DE AMOR

 Este mes EL TINTERO DE ORO nos reta a estar a la altura de "Matar a un ruiseñor", invitándonos a hablar sobre las injusticias. Como los prejuicios son la raiz de las injusticias y para erradicarlas hay que cortarlas de raiz, yo he escrito sobre los prejuicios; y como los prejuicios hay que erradicarlos de raiz, he escrito sobre un prejuicio que aun no existe, pero le falta poco. Para el que no sepa qué es "hacer de la necesidad virtud", esto es un claro ejemplo.

Podéis encontrar un montón de injusticias, sin mirar el telediario, AQUI


 

          ―Va… Pide, cariño.

          ―Ah… sí. Es que hay tanta cosa. ―Y entonces enunció―: De primero…

          ―¿De primero?

          ―Ah… Es verdad que es plato único. Pues… ¿Tú qué has pedido?

          ―Va, cariño. Que están esperando y solo faltas tú ―le acució Flora.

          ―Mmm… Carpaccio de jengibre en salsa wasabi.

          ―Excelente elección ―apuntó el camarero antes de retirarse. Había pedido al tuntún. Del jengibre había oído hablar que era bueno para todo, pero desconocía a qué sabia. Del wasabi, ni eso.

          ―¿Ya vas a poder con eso? ―inquirió jocoso Narciso.

          ―Yo no puedo con el wasabi, cariño ―comento Hortensia dando un codazo a su novio, como refiriendo una broma privada.

          ―¿Y qué habéis pedido, vino o cerveza?

          ―Cariño… ¿Cerveza? ¿En serio? Nosotras agua y para vosotros vino blanco.

          ―¿No había tinto? ―preguntó un poco con miedo, mientras Jacinto sonreía por lo bajini.

          ―Cariño ―regañó Flora―. El tinto es sanguinolento. ―Miró a ambos lados y vio que todos iban de colores claros y creyó entender:

          ―Ah, ya, es por… ―Y no dijo nada más porque no estaba muy seguro, y tampoco quería hacer el ridículo. Era la tercera cita con su novia y la primera con aquellos amigos de ella. Trajeron el vino y Narciso sirvió a ambos. Dos dedos―. Y ¿tú qué has pedido, cariño?

          ―Estofado de dados de brócoli caramelizados en salsa de trufa.

          «Eso de la trufa suena a carodecojones. Podía cortarse un poco que sabe que me ha tocado pagar a mí», pensó.

          ―Mira, ya lo traen ―comentó Hortensia. Una vez servido, faltaba lo de Narciso:

          ―Tranquilos, empezad. Lo mío tardará un poco ―comentó dándoselas de entendido.

          Seleccionó una loncha de jengibre, la untó generosamente por ambos lados y se la metió en la boca. La temperatura ascendió rápidamente. Pensó en que algo raro estaba pasando. Algo muy raro. Pensó en la muerte. Mordió el jengibre ávidamente para que su jugo le refrescara, pero fue peor. Abrió la boca hacía arriba, como para que entrara algo de aire fresco. Todos reían. La bombilla se le iluminó y se bebió los dos dedos de vino de un trago, mientras intentaba volver a recargar la copa, pero no pudo. Tuvo que volver abrir el volcán, porque el alcohol del vino había formado una queimada. Salía fuego azulito. Flora le dio una palmada en la espalda, y todo fue adentro; por el tubo correcto afortunadamente. La muerte había pasado de largo. Luego empezaron las contracciones estomacales, más soportables.

          ―Voy un momento al lavabo ―pronunciaron sus labios, aunque no salió ningún sonido. Allí devolvió todo y bebió agua del grifo hasta apagar el volcán. De vuelta a la mesa vio una sala de vidrios tintados con mucho jaleo dentro. No tenía puertas. Se debía entrar por otro sitio. A continuación estaba la antigua sala de los extintos fumadores. Vacía. Estaba abierta y entró. Los extractores funcionaban a tope y notó olor a barbacoa. Salía de una gran rejilla que comunicaba con la sala oscurecida. Los extractores daban buena cuenta de aquel olor. Permaneció unos segundos inspirando junto a la rejilla. A continuación de esta sala estaba la antigua de vegetarianos, ahora comedor de mascotas. Los vegetarianos eran lo peor. Peor que los carnívoros. Eran tibios, poco radicales. Ya no se hacía comida vegetariana en los restaurantes. Volvió a su mesa:

          ―¡Hostia! Eso ¿qué es?     

          ―Jaja ―rió Narciso―. Espera que te lo leo: “Trampantojo de esfera de calabaza sobre salsa blanca frita con puntilla, y guarnición de zanahorias baby rojas.

          ―Joder… da el pego, eh?

          ―¿Qué tal? ¿Has visto a los carnívoros? ―preguntó mientras untaba pan en la esfera de calabaza.

          ―Bueno, tienen los vidrios tintados.

          ―Claro. Dicen que es para ahorrarnos el asco de verlos comer carne, pero en realidad es porque se avergüenzan de que los reconozcamos. ¡Asesinos!

                             ―respondió tras una pausa valorativa.

                             ―comentó Flora, mientras Hortensia le reía la gracia.

          De vuelta al transporte público, ya solo con Flora, paró a comprar un cuarto de kilo de grillos y saltamontes:

          ―Me ha dicho el medico que tengo que comer esto. Tengo 105 de colesterol y tengo que bajar urgentemente.

          ―¿Y tienes que comer eso? Es como carne, ¿no?

          ―Pues no sé si cuenta como carne. Verdura no es, pero me lo tengo que tomar.

          De camino al metro ya no le cogía del brazo. Cada uno cogió su dirección. De momento había conseguido mantenerla lejos de casa, pero algún día…

          En cuanto entró en casa acudieron sus cuatro gallinas con el pico encintado. Las condujo a la habitación insonorizada, les liberó el pico y les echó los saltamontes en el comedero con unas piedras y un saquito de maíz.

          Luego fue a la cocina, cerró todo, encendió los extractores con filtros hepa para olores intensos, y se hizo unos huevos fritos con chistorra.

          Aunque las carnicerías y pollerías tenían los cristales tintados y guardia de seguridad, no se atrevía a ir por miedo a que lo reconocieran. Iba a comprar carne y chistorra a un pueblo a 50 km. Se proveía para un mes congelándola, pero con los huevos no podía hacer eso, y tenía que autoproveerse porque eran un vicio.

          Un día sonó el timbre mientras tenía las gallinas sueltas, la sartén al fuego y los huevos ya cascados.

          ―¡No me interesa! ―gritó desde el pasillo.

          ―Yuhhuu, cariño. Soy Flora

          Las gallinas no son tan fáciles de conducir cuando no están hambrientas, ni callan sin el pico encintado.





80 comentarios:

  1. Una gran historia. Lo verán nuestros hijos, me temo. Un beso

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    1. Ya se ve un poco, pero habrá resistencia, creo yo.
      Esto ya es resistencia.
      abrazooo

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  2. Ay Gabiliante,
    Antes de vaciarme de la risa te dejo mi comentario. Este tipo de relatos pueden llegar a matar de risa a alguien. Es que lloro y no puedo leer, te lo juro. Me he quedado en el trampantojo de esfera de calabaza jajaja Por dios que genial eres. Ahora cuando acabe de escribir, que ya habré recobrado un poco el espíritu, terminaré de leer.
    Ya cuando ha pedido el carpaccio de jengibre me he dicho, esto se pone bien, pero cuando he leído "Pensó en que algo raro estaba pasando. Algo muy raro. Pensó en la muerte." he soltado una carcajada que si hubiera alguien más en mi casa cree que me he vuelto loca.
    Enhorabuena. Hacer reír es muy difícil y parece que no te cueste nada.

    Voy a terminar de leer.

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    1. Yo , cuando probé el wasabi, me pareció , que algo raro pasaba. aquello no era exactamente picante. pensar que algo raro pasa es peor que el miedo, porque no sabes si es bueno o malo. El trampantojo hsy que "visualizarlo" después de termina el relato, para ver lo que es.
      muchas gracias. abrazo

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  3. Que maravilla de historia, me río y no paro,, lo intento, quiero reflexionar en la posibilidad, está claro que si lo vivo ya sabré identificar la situación. Abrazos y un aplauso

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    1. La situación vendrá poco a poco. no te darse cuenta ni habrá un paso lo suficientemente exagerado como para reaccionar. Siempre queda salida, pero luego viene la presión social.
      Abrazooo

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  4. Bueno, terminé. De broma, pero con un tema serio de fondo. Si hay que esconderse para comer carne, mal vamos. Y si la única proteína va a ser la que venga de las legumbres o de insectos yo también voy a pensar que algo muy raro esta pasando.

    He pasado un rato muy bueno leyendo tu historia. Gracias.

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    1. Pues me alegro mucho de que hayas disfrutado. El fondo es aplicable a muchas situaciones en que la sociedad irá arrinconado a colectivos que tendrán que esconderse.
      abrazoo.. nos irrenos leyendo.

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  5. Muchas gracias, Gabiliante, por participar con este relato en el homenaje a Harper Lee. Mucha suerte.

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    1. A ti sobre todo y a todo el equipo por mantenernos alerta y con el lápiz afilado, en cada reto psra superarnos.
      Abrazoo

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  6. Ya creo que no le faltará mucho, aquí, después de esta historia, el prejuicio tenga una victima mas. ¡Con lo rico que es el asado argentino! jajajaj
    Muy bueno!

    Un abrazo,

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    1. El asado casi sale en el relato como uno de los platos, pero comonlas verduras también se asan no quedaba oportuno, así que lo obvie.
      bien dicho lo de víctima.
      bedoss Cecy

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  7. Jaaaaaaaa, yo no se si reírme de la situación de los pijos de los amigos o en definitiva de toda tu historia porque es buenísima ajajá. Gracias por sacarnos unas sonrisas.
    Y cuidado con las gallinas que como se revelen son lo más jajaj. Un fuerte abrazo.

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    1. Hay que reírse de todo sin dejar de ver lo que expone.
      No sé quién salió en la tele el otro día que decía, que si miras bien a la cara a una gallina, es un velociraptor de los del parque jurásico en pequeño
      besazooo, Campi

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  8. ;))))))
    Bien!!!
    Eso está al caer.
    Un abrazo!!!!

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    1. La presión social ya casi. en cuanto acucie hundir a los ganaderos.
      abrazooo, Alfred

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  9. Me gustó el tono satírico de este relato.
    Saludos.

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    1. Gracias, Demi.
      Que haríamos sin la sátira y la ironia?
      abrazooo

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  10. Brutal. No sé si el veganismo será una moda, tendencia o filosofía, pero me has hecho reír imaginando.

    Un fuerte abrazo, amigo.

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    1. Pues las tres cosas. Si no aumenta la presión social, esta bien como está, pero no sé, no sé...
      besazooo, amiga

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    1. Como las gallinitas. Bueno aquí son mudas. Veremos si abre la puerta. para excusas o fingir ausencia es un poco tarde.
      abrazooo

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  12. Pues no me atrevo a decir que todavía no existe. Sin llegar a este extremo (muy buena la historia), he visto situaciones parecidas.

    Besos

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    1. Sí, sí... poco a poco. Situaciones puntuales seguro. El problema viene cuando lo puntual se convierte en común.
      besoss, Alís

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  13. Una historia que da que pensar Gabiliante. Viendo como anda el tema lo que cuentas seguro que en algún lugar es realidad. Suerte. Un abrazo.

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    1. En algún lugar del tiempo seguro, y en algún lugar geográfico menos bárbaro que el nuestro puede que también, con diferentes graduaciones.
      abrszooo

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  14. Un humor muy afilado. Si es humor. Enhorabuena, y suerte.

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    1. El humor es el idioma, y quizás también el reclamo.
      abrazooi

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  15. El humor que refleja la realidad a raudales es todo un alarde de inteligencia. Me he reído un buen rato, jejeje. Me ha encantado el bautismo de nombres a los platos, jejeje. Soy sincera, yo cuando voy a algunos restaurantes y leo esos nombre que no sé que lleva el plato, lo pregunto, eso sí no sé lo que pensarán de mí, pero francamente me importa un pimiento (roja o verde). Muy bueno, Gabiliante! Un abrazo.

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    1. jJa Muchas gracias y me alegro de que hayas disfrutado y que no hayas dejado que el humor tape el fondo. Siendo el entorno de confianza ... y si no lo es siempre que te importe un pimiento rojo ( pero no una hamburguesa de carne roja , eh?), todo está bien.
      gracias y abrazo fuerte

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  16. Los platos tal como nos los has presentado en el restaurante, prometían ser muy apetitosos! Pero claro, has acabado nombrando los huevos fritos con chistorra, y bueno... no hay color! De hecho, creo que esta noche me los hago, no sea que las tendencias ganen la batalla y acabemos todos comiendo grillos! Ja, ja! Brillante tu relato, amigo! Un besote!

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    1. Bueno... pues ya que lo mencionas y haciendo honor a tu cena de esta noche te diré, que el trampantojo, si lo visualizas según lo que lee, es huevo frito con chistorra. pero trampantojo.
      besosss, amiga

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  17. Hola Gabiliante, vas sobrado de ingenio para el relato. Me ha gustado y divertido, magnifica tu aportación.
    Te deso un buen finde.
    Abrazo.

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    1. Muchas gracias. me alegro de que hayas disfrutado
      abrszooo

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  18. Jajajaja, que bueno Gabiliante. Vegetariano, o vegano, una moda muy actual. Buen relato con un excelente final. Suerte. Un abrazo

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    1. A ver si solo se queda en moda
      Gracias , Nuria, vontento de que hayas disfrutado.
      abrazooo

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    1. Alexander Strauffon!!
      Cuanto tiempo llevabas desaparecido de los blogs.
      ya he visto que ahora frecuentar más otras redes.
      me alegro de que hsyss disfrutado del humor.
      abrazooo

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  20. No sabía cómo decirlo y lo he escrito: ¡Magnífico y agudo relato! Narra una situación ficticia que me temo será una realidad antes -quizá- de lo previsto. Hace unos días, una amiga que vive en Francia, me contaba que su familia la había visitado y que le había prohíbido a su madre cocinar carne en su casa... Muy tolerante y empática ella.... que fue criada con kilos de carne y bien guapa y sana que está...

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  21. Hombre... eso de prohibir, no solo alardear de poseer la verdad única y absoluta, sino de sdemas querer imponerla a los demás, y además por su bien ( hay que tener en cuenta que te están haciendo un favor). debería uno sentirse culpable si no lo hace.
    Pues de eso va, casi todo, de presionar socialmente para no tener que sacar una ley: " en sanidad no atenderemos a los fumadores, ni a los gordos, y ya de paso a los enfermos tampoco"
    Besooss , amiga

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  22. Hola, Gabilante:
    Enhorabuena por tu relato. El ingenio suele acompañarte en los textos que te he leído; y este relato no ha sido excepción.
    Confío en que a tus habilidades narrativas no se unan las adivinatorias; y en que la que has compartido no resulte una historia de anticipación.
    Un abrazo, Gabilante.

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    1. Esta anticipacion es inevitable. No sé si llegara a los extremos del tabaco, pero lo averiguaremos. ESpero que tarde.
      Gracias por pasarte y abrazo fuerte Nino

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  23. Genial relato. Gran humor, gran verdad, y hasta me pregunto si has trabajado para algún restaurante poniendo nombres a los platos. Son de primera (los nombres, digo). La e pasado de primera con tu relato y me hacía mucha falta. Gracias, felicitaciones y un gran abrazo

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    1. Pues no sabes cómo reconforta que lo hayas leido en un momento que hecía falta. No trabaje en ningun restaurante, Solo puse combres que tipicamente son de carne o a los vegetales , como un quiero y no puedo. la esfera ... es un huevo frito con chistorra
      abarzooo, Juana

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  24. ¡Qué bueno, Gabi! Una parodia a golpe de diálogos, una crítica mordaz y ocurrente a la tontería máxima de los pijos de turno, de las modas y tendencias gastronómicas exacerbadas. Has hecho una oda de la estupidez supina. Ocurrente y divertido, ¡sí señor!
    Ahí te va un abrazo.

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    1. La semana pasada escribí algo sin dialogo, pero la verdad es que ya me resulta dificil. Y cuando mis personajes abren la boca es dificil huir de la parodia.
      me alegro de que te gustara.
      abrazoo fuerte

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  25. Bueno, tontorrones habrá en cualquier época y maniáticos igual.

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    1. El problema no son los individuos. Es cuando los individuos son tantos que se convierten en la sociedad de opinion unica.
      abrazooo, Erik

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  26. Yo me he quedado anticuado.
    Soy de patatas bravas, patitas de calamar y cerveza.
    No estoy a la moda... pero no me importa eh...

    Saludos.

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    1. La moda no importa. Las bravas se te permitem. pero los calamares ya veremos cuanto te duran. Ya estan diciendo que los pulpos son los seres mas... mas noséque. que tienen 8 cerebros y no solo 8 patas. Aprovecha mientras puedas
      abrazooo

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  27. Hola Gabiliante. ¡Excelente relato! Pero después de reírte y disfrutar tanto de la escena del restaurante, como de la casa con las gallinas metiendo bulla en el cuarto insonorizado y el protagonista intentando airear el olorcito de los huevos con txistorra, te quedas pensando en la sociedad tan poco empática que estamos dejando a las nuevas generaciones. Una sociedad donde cada uno alardea de poseer la verdad única y absoluta y confina a quienes no piensan igual, al ostracismo más riguroso. ¿Y ese es el futuro que nos espera?
    Un abrazo. Marlen.

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    1. A los hijos sí. Ya pasa con el tabaco, ya pasó con las vacunas, y acuerdate de la policia de mascarillas que te acosaban desde el balcon. Ya estamos en un extremo muy cercano. seguro que tienes circulos de amigos en que no se puede hablar de algo. Yo sí.
      en fin...
      Muy bueno tu relato
      abrazo

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  28. Hay que comer todo lo que se pueda, aunque después duela. Al final y al cabo, ¿para qué vivimos?

    Saludos,
    J.

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    1. Lo que se pueda es lo que te dejan. hay que comer lo que se quiera. Informar y punto. Informar sin mentir o dando como verdades absolutas algo sobre lo que no tienen idea.
      Abrazooo

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  29. Me has hecho reír y mucho, me he divertido imaginando a este buen hombre comiendo jengibre con wasabi, no podría ser una fórmula más explosiva, ambos me gustan pero en pequeñas dosis y por separado, jajaja.
    Tu historia no tiene desperdicio, me quedo mil veces con los huevos fritos con chistorra, sin dudarlo, me gusta comer de todo, pues disfruto de una buena comida y buen vino acompañándola.
    Me gustó mucho tu historia, un abrazo.
    PATRICIA F.

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  30. Hola, Gabilante, quiero decirte algo sensato, pero es que no paro de reír al ver al muchacho comiendo esa comida explosiva en la boca. Anda que donde estén los huevos fritos con chistorra y un buen tinto. Me encantó tu historia por lo original y divertida. Por la caricatura de lo que se toma tan en serio que se lleva a los extremos.
    Suerte en el concurso.
    Un abrazo.

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  31. Hola Gabiliante.¡Esto si que es una injusticia social, como se pide en el reto! no se que es peor, si lo pijos que son los protagonistas y como juzgan a los demás por lo que aparentan, sin empatía alguna, o la inquisición de lo políticamente correcto, en este caso en el comer. Las tiendas carnívoras y los salones de carne parecen los nuevos sex shop, donde la gente tiene que esconderse para que no la vean pecar. Me da la impresión de que has escogido el tema del veganismo por no ser demasiado polémico, pero creo que detrás de esta historia hay mucha más enjundia y una crítica a la tiranía social que se está imponiendo cada vez más y que toma tintes de inquisición religiosa. Y todo ello con un gran sentido del humor que hace el relato ameno y divertido. Un abrazo.

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  32. Una sátira estupenda, Gabiliante. Además de ser una historia entretenida e interesante, está bien contada. Me ha gustado.
    Un saludo.

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  33. Sí, es una buena sátira para criticar la hipocresía que reina actualmente en el mundo. Me dieron ganas de ir de inmediato a la cocina a freírme unos huevitos.

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  34. De regreso, Gabiliante... extrañé (por textos como éste) leerte...
    Abrazo más que grande!!

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  35. Jajaja me ha encantado! Y lo peor... es que tiene visos de realidad. La locura está instalada y normalizada junto a la hipocresía más absoluta.
    Siempre das en el clavo 👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼

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  36. Maravillosa historia Gabiliante. Los nombres de los platos desde luego son lo que ya podemos ver en muchos restaurantes. Los llaman de una manera que al final no sabes ni lo que estás comiendo.
    Un relato que lleva al extremo algunos comportamientos de la humanidad y que resalta como, en muchas ocasiones, aparentamos ser alguien que no somos sólo para encajar en un determinado grupo.
    Un saludo y suerte en el concurso.

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  37. Ja, ja, ja. Qué bueno, Gabiliante. A esto vamos a llegar. Ciencia ficcion, pero a corto plazo ,te diria yo. Me lo he pasado en grande leyendote. Hoy voy a comer unos huevos con chistorra a tu salud. Mucha suerte en el concurso. Un abrazo.

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  38. Muy divertidos los diálogos y con un trasfondo que nos lleva a pensar cuanta tontería se dice en nombre de la comida.
    La llegada al final de Flora va a tener que invitarla a huevos con chistorra jejeje.
    Gracias Gabi por hacernos sonreir.
    Un abrazo
    Puri

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  39. Me he divertido mucho con tu relato, Gabiliante. No sé yo si tardaremos mucho en llegar a esos extremos, pero me da que no. Un saludo y suerte en el concurso.

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  40. Hola Gabiliante,
    Me ha gustado y divertido a partes iguales tu relato. Lo he encontrado de lo más ingenioso, aunque, pasadas las risas iniciales, da que pensar. Todos los extremos son peligrosos y, cuando nos obsesionamos con la alimentación, acabamos aislándonos y limitándonos demasiado. No comemos sólo para alimentarnos, sino que utilizamos la excusa de la comida para relacionarnos con los demás o para dejar de hacerlo. Si nos radicalizamos en nuestra forma de comer hasta el punto de no poder compartir mesa con miembros de nuestra propia familia o con amigos por no soportar que ellos coman de forma diferente, lo único que hacemos es cerrarnos puertas y empequeñecer nuestro círculo de contactos.
    Mucha suerte en el concurso.
    Un fuerte abrazo.

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  41. Hols, Gabilante. Hay que ver lo tontos que podemos llegar a ser. Je, je, je. Y como nos la cuelan en los restaurantes de lujo. Vamos de mal en peor.
    Un relato genial. Felicidades.

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  42. Jajaj, Gabiliante, has llevado la moda culinaria a un extremo tan distópico como tronchante. Mira que los ideales ahora son peor que las religiones, la gente "no puede" hacer o comer como si con ello estuviera atentando más allá que su propia salud, y en parte tienen razón, el hiperconsumo está haciendo barbaridades con los animales, pero la contrapartida extremista tampoco es nada halagüeña. Y ya si hablamos del minimalismo culinario te puedes morir del asco. Que cada uno coma lo que quiera, pero con moderación y sin meterse con nadie.
    Un abrazo y mucha suerte

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  43. Jajajaja, me temo que algún día se hará realidad!! Muy buena historia, Gabiliante, aún me estoy riendo!! Un abrazo!!

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  44. Hola... no se que me hizo reir mas, si las lonjas de gengibre con vino, los saltamontes o las gallinas precintadas... Se ha esforzado el hombre pero, la verdad, pues tiene su novia y se come su chistorrita de vez en cuando. Así que, por ahora, mal no le ha ido... ja ja.. Excelente relato.. ¡Saludos!

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  45. Hola, Gabiliante.
    Es a lo que nos empujan poro a poco. Estaré feliz por pertenecer a la resistencia de chuletón y pollo frito. A mí los gusanos solo para la pesca y gallinas. Ja, ja, ja. Lo que he reído con las pobres gallinas con el pico cerrado. Y sé por la experiencia, que corren mucho, ja, ja, ja.
    Un abrazo y suerte en el concurso.

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  46. Hola, Gabiliante. Menudos hipócritas, pero es lo que hay en esta sociedad donde las modas se imponen, muchas veces por capricho o interés de alguien. Que debemos cambiar los hábitos alimenticios es un hecho, pero de eso a que sean impuestos es otra historia. El tono jocoso de tus diálogos es lo que le quita algo de hierro al tema y hace que el relato sea más ameno.
    Saludos y suerte.

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  47. Con lo buena que está la carne...
    Los bichos son animales, así que un vegetariano no debería comerlos jejeje.

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  48. Felicidades Gabiliante por ese octavo puesto en el Tintero, un abrazo!

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  49. "Prueba de amor" fue uno de mis relatos preferidos. Te felicito por la mención, Gabi y ¡A seguir escribiendo, colega!

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  50. Enhorabuena por la mención, Gabiliante.
    Un saludo.

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  51. Ja, ja, que parodia tan buena... Me encantó eso del fuego azul y las contradicciones estomacales :)
    Muy bien descrito todo, las salas opuestas, las conversaciones de los cuatro (por cierto, todo nombre de flores, ja, ja.)
    Yo soy vegetariana antes de las modas éstas, desde hace bastantes años. Lo soy de corazón y filosofía y no de pose. Y me apenaría mucho que se impusiera a la fuerza. La libertad de cada uno es inviolable y si tratamos de forzar a los demás lo único que conseguimos es que repudien esa misma idea. Vivimos unos tiempos de fanatismo espantoso donde sólo se acepta una sóla opinión, la que venga del poder, sea cual sea. Igual pasa con el tabaco, los obesos, lo masculino, lo "saludable", etc. Es para rebelarse.
    En fin. Me has hecho reflexionar. Gracias!
    Y un fuerte y afectuoso abrazo, Gabriel :)

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  52. Y me alegro de que hayas estado entre los 10!!

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Aunque lo parezca, no todo es tan negro.

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