martes, 10 de febrero de 2026

EN LA COLONIA PENITENCIARIA

Este mes la obra homenajeada es "Las vidas de los mas excelentes artistas" de Giorgio Vasari. Y como es un libro de biografías, EL TINTERO DE ORO nos reta a escribir sobre un personaje histórico conocido. Yo he elegido un quinteto de los cuales unos son mas conocidos que otros, pero alguno seguro que conocéis.Debo acalara que aunque los personajes, su situación y el lugar son reales, los hechos don completamente ficticios

 

Podéis encontrar el resto de famosos involucrados AQUI 


En la colonia penitenciaria de Corcoran solo había cinco individuos que no tenían el descaro de declararse abierta e impúdicamente inocentes de los hechos que les habían llevado hasta allí: Charly, Ed, Rodney, Juan y Sirhan (esto no sé si era el nombre o el apellido, pero tanto da). Los demás, bueno, los demás eran los demás.

Charly era el líder, pero los otros cuatro no eran sus seguidores; no eran su “familia”, al menos no en el sentido que él entendía la “familia”. A menudo se subía en mitad de la comida sobre una de las mesas y comenzaba a predicar a voz en grito sobre lo que se la pasara por la cabeza. Los “demás” le escuchaban; incluso le aplaudían, pero los otros cuatro más bien le ignoraban por no ser “digno”.

―¡Manson! ¡A aislamiento! Venga baja de la mesa.

Y Charly, resistiéndose al principio para dar un poco de espectáculo a su público, finalmente se dejaba apresar. Ed, que seguía sentado a la mesa, miró por encima del hombro a Charly cuando paso por su lado:

―A ver si en aislamiento matas a alguien y pasas a entrar en la élite; aunque sea a ti mismo ―deslizó con su voz templada. Ed era Edmund Kemper. Doscientos kilos de peso repartidos en todo lo alto de doscientos centímetros de sicópata. A kilo por centímetro. “El asesino de las colegialas”. No era el más prolífico pero sí el más digno de estudio de los cinco. Rodney le rió la gracia, pero Juan no. No porque no le hiciera gracia, sino porque Juan no se reía independientemente de las circunstancias. Juan era Juan Corona, “el asesino de los peones agrícolas”, un esquizofrénico de manual, y como comento, no se reía; solo mataba; principalmente lo que su título reflejaba. Sirhan tampoco le rió la gracia, pero bueno, Sirhan no era “serial”; sí, había matado a uno, y uno gordo, pero al fin y al cabo, solo uno.

Aunque Charly se enorgullecía al principio de que en los asesinatos del “Helter Skelter” no había tenido que mancharse las manos de sangre, sino que había conseguido, gracias a su poder de persuasión, que el trabajo sucio lo hiciera su “familia”, una vez en la cárcel, aquello suponía una falta de categoría que lo mortificaba. Y lo que no soportaba eran las burlas, sobre todo de Ed y Rodney. Rodney era Rodney Alcalá ―antes he olvidado presentarlo―, “el asesino del Dating Game”; otro sicópata más parecido a Ed Kemper que a cualquiera de los otros tres. Se presentó a un programa de citas de televisión después de haber matado ya a unas cuantas mujeres, para ser popular y que le resultara más fácil conseguir víctimas.

Charly escogió a Juan para su plan maestro. Debería trabajárselo a fondo y le costaría unas cuantas sesiones de su adoctrinamiento especial; aquí los recursos no eran los mismos con los que adoctrinó a su “familia”, y además Juan era muy retraído y esquivo.

Con la ayuda de algunos de los otros reclusos, Charly consiguió que en una de las comidas Ed, Rodney y Sirhan se sentaran juntos a la mesa. Él se sentó al lado de Juan y le susurró las palabras en el tono preciso de convicción especial que fueron el detonante de lo que vendría a continuación. No puedo transcribirlas aquí literalmente, puesto que el lector se vería impelido a imitar a Juan en el momento de leerlas.

Charly montó otro pollo de las suyos provocando una maniobra de distracción que permitió a Juan colocarse inadvertidamente detrás de Ed, que estaba sentado en uno de los extremos de la mesa. Sacó el pincho que le acababa de dar Charly y se lo clavó en la nuca, a modo de descabello. Ed ni se enteró.

Los que sí que se enteraron fueron sus compañeros, cuando el cuerpo de Ed cayó a plomo sobre la mesa, y a modo de palanca, la volcó entera. A Rodney no pudo apuntarle tanto y le clavó el pincho en el cuello cinco o seis veces en un solo segundo. La sangre lo inundó todo. Sirhan vio lo que se le venía encima, y apenas se resistió. Charly no tenía especial ojeriza a Sirhan, pero después de él, era el más famoso de Corcoran, porque había matado al otro Kennedy y eso, de modo que ahora no habría dudas sobre el liderazgo de la prisión, sobre todo después de que Juan se degollara, según le había aleccionado Charly que debía hacer, cuando hubiera despachado a los otros tres.

El único cabo suelto que quedaba era que Charly seguía sin haber matado a nadie después de toda la operación. Pero bueno, ahora no había nadie que le hiciera sombra. Cuando entrara otro “serial”, bueno entonces ya se vería…

 

 

 

miércoles, 4 de febrero de 2026

NOVELA DIALOGADA ILUSTRADA SECUENCIAL

Esta semana, DAFNE nos hace participes del homenaje que suele hacer a su hermana pequeña por su cumple. Nos invita a apoyarnos en un collage de NEOGÉMINIS para hacer variaciones sobre el tema de "Alicia en el país de las  maravillas". Yo empecé a releer pero es que la historia es tan rica que en la primera pagina ya surgían ideas, y por una de ellas, concretamente a partir de  una sola frase, me incliné a divagar.

 

Podéis encontrar el resto de Alicias AQUI 

 

Alicia estaba aburrida sentada en el césped del jardín. Cogió de la mesita que tenía al lado, el libro que estaba leyendo su hermana mayor Lorina y primero lo ojeó y luego lo hojeó: «Un libro sin estampas ni diálogos. ¿De qué sirve un libro sin estampas ni diálogos», pensó.

Transcurrido otro episodio de sopor, pasó por allí un conejo albino que manifestaba llegar tarde a algún sitio. Esto llamó la atención de Alicia, que lo siguió hasta una enorme madriguera por la que ella cabía. Pero el trayecto horizontal cambió bruscamente a vertical sin que la niña pudiera evitar caer. El descenso fue a veces lento y a veces rápido pero en cualquier caso larguísimo. Aprovechó los episodios lentos para echar una ojeada a las paredes del hoyo. Estaban forradas de anaqueles, cuadros y estanterías. Alargó el brazo y cogió de una de ellas un libro. En la cubierta se representaba a ella misma cayendo por el pozo. En la parte superior izquierda había una especie de sello con las letras DC, y en la parte inferior aparecían dos nombres: Carroll y Tenniel. Carroll le sonaba pero Tenniel aún no.

Abrió el libro mientras seguía cayendo, circunstancia que ya no le importaba demasiado sobre todo cuando vio que en el interior solo había estampas y diálogos ―representados por unas nubecitas en cuyo interior se trascribía lo que decía el personaje a que apuntaba―. En la primera página aparecía la caída, el aterrizaje ―que aún no se había producido―, el frasquito “bébeme”, el pastelito “cómeme”, el túnel y el jardín. Pasó todas las páginas y vio que las quinientas y pico que tenía, eran todas de aquel mismo formato. Aquello era un descubrimiento fascinante, y entonces cerró el libro y lo apretó contra el pecho. Ya seguiría leyendo más tarde; no quería consumir aquel tesoro tan rápido. Se quedó dormida mientras seguía cayendo.

Cuando despertó vio que su hermana Lorina se aproximaba desde el otro extremo del jardín. Alicia ,incapaz de contener la emoción por su descubrimiento, corrió a su encuentro:

―Mira Ina. Una novela dialogada ilustrada secuencial.

lunes, 12 de enero de 2026

PARLANCHÓN

 Este mes REBECA nos invita a escribir un texto en el que un personaje clásico cambie totalmente de registro, de personalidad o de papel. Yo he escogido un personaje del cuento de Blancanieves y he aprovechado para hacer un cross-over como se dice ahora, con otro clásico y también para homenajear al maestro Eugenio , parafraseando uno de sus chistes.

Cartel de Fuego en las palabras. Enero de 2026 

Podéis encontrar el resto de personajes alterados AQUI 

 

“Ay-ho, ay-ho… A casa a descansar…”, cantaban los enanitos al ritmo de su paso. Blancanieves salió a su encuentro antes incluso de que llegaran:

―¡Chicos! Les tengo preparada una sorpresa. Como mañana es fiesta…

―¿Mañana es fiesta? ―gruñó Gruñón.

―Claro. Mañana es domingo ―Sabio sacó su calendario del bolsillo y confirmó:

―Efectivamente. Mañana es domingo.

―Pues eso ―continuó Blanca tras la correspondiente confirmación―. Les he apuntado a representar una obra de teatro.

―A mí me da vergüenza ―dijo Tímido.

―¿A qué hora es? ―preguntó Dormilón.

―¿Con qué permiso? ―protestó Gruñón.

―Pero ¿cómo vamos a aprendernos los papeles en un día? ―Esta pregunta de Sabio fue la única que atendió Blanca:

―Eso es lo mejor de todo. En la obra de teatro hacéis de estatuitas de enanos en un jardín de la nobleza, que debe ser visitado por los Reyes. Así que solo debéis permanecer muy quietos. No es necesario hablar. La escogí pensando en Mudito…―Blanca hizo una pausa―. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis… ¡¿Seis?! ¿Dónde está Mudito? ―Todos bajaron la cabeza y comenzaron a murmurar cosas ininteligibles. Finalmente, Blanca, poniéndose muy seria preguntó―: Que alguien me diga inmediatamente dónde está Mudito.

―Mudito ya no puede pertenecer a nuestro grupo ―aclaró Sabio.

―¡¿Cómooo?! ¿Y eso por qué?

―Ha habido un incidente en el bosque.

―¿Un incidente? ¿Qué tipo de incidente?

―Pues verás, Blanca. Mudito se encontró un pastelito al pie de un árbol en el que ponía escrito con pasas “Cómeme”, y Mudito, ni corto ni perezoso…

En ese momento empezó a moverse la tierra. Primero fueron solo unas vibraciones, pero luego se convirtió en un auténtico terremoto. Todos miraron hacia la última curva visible del camino, que era de donde provenían los temblores. Por allí apareció un Mudito de siete metros que se acercaba a grandes zancadas provocando aquel seísmo:

―Quitadme a este loco de encima, que se cree que soy un molino y quiere ensartarme.

―Pero ¿tú no eras mudo? ―preguntó sorprendido Sabio.

―Es que le hacen hablar a uno  ―contestó pasando de largo a toda velocidad.

Todos volvieron la vista a la curva y por allí apareció don Quijote lanza en ristre, a rienda suelta  y dispuesto a cargar contra el que se pusiera por delante.

 

Lector_cero__Fuegoenlaspalabras_(1)_(1)

 Y el banner de lector cero que la ultima vez que participé me sirvió para aprender algo de la redacción de textos que yo no sabía.

  

miércoles, 7 de enero de 2026

LA FRONTERA AZUL

 Este mes EL TINTERO DE ORO nos reta a hacer un microrrelato basado e la intertextualidad, a saber, basado en otro tratando de deformarlo, torcer su trama y a ser posible mejorarlo. Yo he elegido una serie de tv antigua basada en en una leyenda china, que contrariamente a lo que pensaba , no fui el único que la vio. En realidad he fusionado dos series; la otra ya le veréis al final que si no destripo el desenlace.

 

Aquí podéis encontrar el resto de intertextualidades

 

Es una popular creencia que aquellos rebeldes encabezados por Lin-Chung estaban muy bien avenidos. Falso. El apellido del protagonista casi lo anunciaba. Había rencillas internas por la disputa del amor de Hu-San-Niang. Ella deseaba una amplia descendencia, pero esto truncaría su carrera de guerrera. Esa era la excusa que más habitualmente ponía Lin-Chung para no ser padre. Falsa de toda falsedad. La verdadera razón era que querer y poder no es lo mismo. Hu-San-Niang comenzaba a sospecharlo. Y la opción de buscar padre entre los revolucionarios más jóvenes no era posible; los celos de Lin-Chung se hubieran encargado de que el elegido perdiera la cabeza por amor; literalmente.

Así que decidió buscar padre allende los ríos. En este caso el Liang-Shan-Po. Y aquí viene la más gorda de las falsedades que rodea a esta leyenda. El color no se refería al de las aguas del rio, sino al de los habitantes del otro lado.

En una de las incursiones más allá del rio,  Hu-San-Niang fue apresada por aquellos enanos indígenas, y llevada a la seta del Líder. Sí, vivían en setas. El que quisiera un relato realista, se ha equivocado de cuento.

 

          Ambos se avinieron muy bien y pasados cuatro meses Hu-San-Niang tuvo su primer vástago. También fue el primero del líder de los indígenas, que a partir de ese día cambio su nombre a “Papa Pitufo”:

―Parece un marciano, pero lo querremos igual, ¿verdad, cariño?

 

Obviamente, la genética cromática se cumplió a rajatabla.

 

 

 

miércoles, 31 de diciembre de 2025

HASTA QUE LLEGÓ SU HORA

 Y aquí está el último post del año. Esta vez para el reto juevero de CAMPI. Nos convoca para relatar algo que ocurrió los mas próximo posible al cambio de año.

Podéis encontrar el resto de cambios de año AQUI

 

¡Por Dios! ¡Hay que ver cómo se mueve este transporte! Voy a echar hasta la primera papilla. Nunca he entendido esta expresión. No recuerdo haber tomado nunca papilla.

          Cuenta la leyenda ―esta sí que la entiendo, pero la odio― que nuestro creador, El Ceporro, nos dio la vida con un único propósito de hacer feliz a la gente, proporcionándole todo lo que necesitaran, pero no explicó cómo; solo que llegado el momento lo sabríamos. El caso es que si alguien lo ha sabido no lo ha revelado. Así que se mantiene en secreto.

          Por favor, no muevan tanto esto. Tanta gente, aquí a oscuras, en tan poco espacio y encima estas sacudidas…

          ―Abre otra por si acaso ―ha gritado alguien.

          ―Por si acaso, ¿qué?

          ―Por si acaso contamos mal. O si pasa como aquel año que dieron trece.

          ―Nunca han dado trece. Estas flipando.

          ―O si las cantan en cámara lenta y nos descontamos.

          Aagghh…Apagad la luz. ¿De dónde sale tanta luz?

          ―Vaa… Coged una más cada uno de este bote que sobra.

          ―Que nooo… Coge tú si te quieres atragantar.

          Noo. Por favor, a mí no. Que hay muchos más. ¡Maldita sea mi suerte!

          ―Va que empieza. Esto son los cuartos. Ahora… Una.

          Uff. Me ha ido de un pelo. Como he llegado el último estaba encima de todos.

          ―Dos.

          Menos mal. Al ser mi compañero el escogido, yo he caído a un lado.

          ―Tres… cuatro… cinco… seis… siete… ocho… nueve… diez…

          Solo quedamos tres para dos campanadas. Ahora he caído al centro. Ahora ya es cuestión de suerte.

          ―Once.

          Adiós, compi. Lo siento, pero mejor tú que yo. Ahora si hago la croqueta y ruedo hasta el borde del plato…

          ―¡¡Y doceee…!!

          ¡Bien! Jajaja. Por fin… Me libré. ¡Qué alivio!

          ¡Dong!

          ―Y trece. ¿Ves cómo había que tener una más por si acaso?

          ¡No me jodas!

          Choff

          ¿Así que este era mi propósito?  

 

Y ESO ES TODO, AMIGOS. GRACIAS A TODOS LOS QUE HABÉIS PASADO Y MUCHÍSIMAS A TODOS LOS QUE HABÉIS COMENTADO. FELIZ AÑO Y NOS SEGUIMOS VIENDO.



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