Este mes en el TINTERO DE ORO toca microrelato, y el tema que nos propone M.A.Alvarez es las constelaciones. Es un tema que no domino mucho, ni falta que hace porque es un micro, es cortito, todo el mundo podrá soportarlo

AQUI podréis encotrar las aportaciones del resto de estrellas de la escritura
―Fíjate qué maravilla de cielo, Amélie. Me estaría así tumbado contigo toda la noche mirando las estrellas. No tenéis un cielo así en Francia, ¿eh?
―Bueno, en Pagí, no.
―Aquí, en Barcelona tampoco, ¿eh? No te vayas a creer. Hay que salir al campo para ver algo así, ¿eh?
―Ya lo imagino.
―Te gusta, ¿eh? En una escala de 9 a 10 ¿cuánto te gusta?
―9
―De 9 a 10
―Ah… pues 10.
―Ya te digo. Se fantastic. Se dice así, ¿eh?
―Oui.
―Mira, ¿ves esa constelación de ahí? Esa que parece un carro con dos mulas tirando. Bueno, cada mula es una estrella, ¿eh? No es que las estrellas dibujen una mula. Bueno, pues a esa le llamamos “el carro”.
―El cago.
―No, jaja. El cago no. El carro. Con dos erres.
―El caggo.
―Noo. Jaja. Bueno, no pasa nada.
―Bueno, pues el casso. También pagece un casso, ¿no? ―argumentó Amelie haciendo el gesto de coger un líquido con un cazo.
―Aahh… No. El caso era un periódico. Tú quieres decir el cazo.
―Bueno ―contestó soliviantada Amélie, que ya había vuelto sin recato al 9―. Es la Grande Ourse. La Osa Mayog, ¿no?
―¿La osa mayor? Nooo… ¿Dónde ves tú ahí una osa? ¿eh?
Cierto, yo nunca he podido ver lo que veian en las constelaciones las personas que si saben de eso. La osa parece una gran cacerola (segun algunos). y otros ven Toros, Leones y mil cosas mas en el cielo.
ResponderEliminarJajajá, el Cago , ... Ese acento y esas rr. Bueno, las constelaciones no son difíciles de ver cuando el cielo está exento de contaminación , y es bonito verlas , eso sí, no hace falta saber de ellas para contemplar un cielo estrellado. Un besote, Gabi.
ResponderEliminarGana España, por goleada, si me permites el símil deportivo. Un abrazo y una sonrisa
ResponderEliminarLo mejjor del cielo estrellado es que cada uno ve lo que quiere o lo que le enseñaron a ver, y ahí entren también las interpretaciones según regiones y culturas. Me reí un rato y eso es casi tantocomo la Osa Menor. Un abrazo
ResponderEliminar¡Muy divertido!
ResponderEliminarUn abrazo.
Brillantemente realizado ese diálogo especialmente internacional.
ResponderEliminarLa visión de las constelaciones es subjetiva.
Saludos.
Has salido mucho más que airoso del reto, con un divertido micro. Felicidades.
ResponderEliminarUn abrazo.
Cada uno mira las estrellas con los ojos que quiere y, ya puestos, en el idioma que le apetezca :)
ResponderEliminarjejeje Gabi, que surrealista y simpática la conversación, me "cago" en diez con el acento gabacho. Y sí, cada uno ve lo que quiere ver en el cielo estrellado.
ResponderEliminarHola Gabiliante. Pues si, cada uno ve lo que quiere en el cielo, aunque me parece a mi que al protagonista ya se le nublan los ojos entre el cielo y Amelie y ya mira mas a la segunda que al primero. Muy simpática la escena y la forma de hablar de cada uno, ella con su delicado acento francés y él con su característico ¿eh? (¿otra indicación de que los nervios le pueden?). Yo creo que al final el combate Francia-España quedará en un amistoso empate. Un abrazo.
ResponderEliminarQué rabia no poder ver cielos estrellados.
ResponderEliminarDemasiada contaminación lumínica.
En esta ciudad lo que sí se ve son Estrellas Doradas... por todas partes, de día y de noche.
¡Ay, esas conversaciones de pareja donde cada uno es de un país! Me encantan los matices de la adaptación de un idioma a otro. A mí, que nací y vivo justo en la frontera franco-española, me ha divertido mucho tu relato, por el que te felicito, compañero Gabiliante, pues su originalidad reside, precisamente, en ese toque de humor. Y, es cierto, ¡qué más da cómo se llamen las figuras y constelaciones que vemos, lo importante es su gran belleza!
ResponderEliminarUn abrazo.
Un relato delicioso entre dos almas que gustan de observar el cielo. Siempre habrá roces a la hora de comparar, o de querer que lo de uno, prevalezca sobre lo del otro, pero si hay amor, no pasará a mayores. Me gustó mucho tu propuesta. Saludos.
ResponderEliminarHola, Gabi, así pintado, toda una historia de amor al brillo de las estrellas o quizá, al ser ella de Francia, estaba de paso por Barcelona y él en vez de enseñarle las estrellas del "suelo", les enseña las del cielo, vete tú a saber por qué... Aunque eso sí, yo tampoco veo a la osa por ahí.
ResponderEliminarUn abrazo. :)
Genial, Gabiliante. Un diálogo divertidísimo y un pelín surrealista, muy agradable de leer. Me ha encantado tu micro.
ResponderEliminarHola Gabiliante. Tu relato convierte la noche de estrellas en diálogo torpe donde Barcelona choca con París en un cazo de constelaciones. Lo que mola: El "¿eh?" repetido: tic catalán que marca ritmo y ternura.
ResponderEliminarEl malentendido lingüístico: "cago" → "caggo" → "cazo" — risa que une más que enfada.
La Osa Mayor como "carro con mulas": visión local vs. mito francés, cielo que no entiende fronteras.
En resumen: un cuento de amor bilingüe que dice: las estrellas no necesitan nombre exacto... solo mirada compartida y risas.
Muy divertido el juego de malentendidos y acentos. ¡Viva el intercambio cultural! Saludo.
ResponderEliminarHola, Gabiliante. Me ha gustado mucho tu micro, sobre todo como has manejado la comedia en el intercambio cultural, todo en medio de una noche estrellada.
ResponderEliminarNo es que me caigan muy así los chauvinistas de ahí arriba. En fin.
ResponderEliminarSalud
Bueno, quien sabe que estaría viendo desde el lugar, cada uno ve lo que le parece ver, pero lo que es indiscutible que un cielo lleno de estrellas es una hermosa experiencia, y más cuando la contemplas en compañía con un ser amado. Y me gustó mucho el tono humorístico. Abrazos desde Venezuela
ResponderEliminarLo narras apenas con diálogos. Genial, Gabiliante, una vez más...
ResponderEliminarJajaja Qué bueno! Divertidísimos malentendidos 👏🏼👏🏼👏🏼
ResponderEliminarPerdón... salí como anónimo.
EliminarHola... soy yo jeje
la entrada maravillosa
ResponderEliminarMucha
Dicen que todo se ve a través de los ojos que lo observan... Tu perspectiva no solo es interesante, sino también muy divertida.. Enhorabuena... Abrazooos.
ResponderEliminarHola Gabi. Una escena deliciosa: sencilla, humana y con ese toque de humor que nace de las diferencias de idioma y de mirada. Bajo el mismo cielo, dos mundos se encuentran y se entienden más allá de las palabras. Y Amelie ¿eh? que no deje de sonar la música.Me troncho imaginando tu escena con la música de la película
ResponderEliminarUn relato precioso. Narrar algo por medio de un diálogo me parece algo difícil, pero que da muy buenos resultados. Y además con bastante humor.
ResponderEliminarUn saludo.
Un diálogo muy divertido entre los dos personajes. Me ha gustado el tono humorístico y ligero entorno a la visión de un cielo nocturno.
ResponderEliminarAbrazos
Hola Gabi un divertido diálogo entre dos observadores del cosmos, con diferente lenguaje en una noche cargada de estrellas.
ResponderEliminarUn abrazo
Puri
Hola Gabi!
ResponderEliminarEs que si hablamos en distintos idiomas pues pasan estas cosas... je je! Que se nos escurre el romanticismo por lo dedos, por mucha noche estrellada que tengamos! Je je! Un abrazote amigo!!!
Le cuentan que también existe la constelación de la Osa Menor, le da un patatús jaja
ResponderEliminarHola Gabiliate, entre el carro,la Osa mayor,la Osa menor, Pari, y la nuit. Tu relato lo tiene de todo me ha gustado mucho es muy gracioso un abrazo.
ResponderEliminarSencillo y gracioso relato.
ResponderEliminarJajaja Con semejante compañero, prefiero ver sola el cielo estrellado!
ResponderEliminar¡Hola! Me ha parecido muy original el planteamiento del relato como un diálogo y con los personajes hasta con sus propias formas de hablar je, je, je. Totalmente inspirado en una constelación y dejando caer el tema de la contaminación lumínica, que nos impide ver el cielo estrellado.
ResponderEliminar¡Muchas gracias por participar en el microrreto!
Un abrazo.