Este mes EL TINTERO DE ORO nos reta a hacer un microrrelato basado e la intertextualidad, a saber, basado en otro tratando de deformarlo, torcer su trama y a ser posible mejorarlo. Yo he elegido una serie de tv antigua basada en en una leyenda china, que contrariamente a lo que pensaba , no fui el único que la vio. En realidad he fusionado dos series; la otra ya le veréis al final que si no destripo el desenlace.
Aquí podéis encontrar el resto de intertextualidades
Es una popular creencia que aquellos rebeldes encabezados por Lin-Chung estaban muy bien avenidos. Falso. El apellido del protagonista casi lo anunciaba. Había rencillas internas por la disputa del amor de Hu-San-Niang. Ella deseaba una amplia descendencia, pero esto truncaría su carrera de guerrera. Esa era la excusa que más habitualmente ponía Lin-Chung para no ser padre. Falsa de toda falsedad. La verdadera razón era que querer y poder no es lo mismo. Hu-San-Niang comenzaba a sospecharlo. Y la opción de buscar padre entre los revolucionarios más jóvenes no era posible; los celos de Lin-Chung se hubieran encargado de que el elegido perdiera la cabeza por amor; literalmente.
Así que decidió buscar padre allende los ríos. En este caso el Liang-Shan-Po. Y aquí viene la más gorda de las falsedades que rodea a esta leyenda. El color no se refería al de las aguas del rio, sino al de los habitantes del otro lado.
En una de las incursiones más allá del rio, Hu-San-Niang fue apresada por aquellos enanos indígenas, y llevada a la seta del Líder. Sí, vivían en setas. El que quisiera un relato realista, se ha equivocado de cuento.
Ambos se avinieron muy bien y pasados cuatro meses Hu-San-Niang tuvo su primer vástago. También fue el primero del líder de los indígenas, que a partir de ese día cambio su nombre a “Papa Pitufo”:
―Parece un marciano, pero lo querremos igual, ¿verdad, cariño?
Obviamente, la genética cromática se cumplió a rajatabla.
Ahora sí... ahora cuadra todo!!!
ResponderEliminarSaludos.
Es que las cosas, si se explican...
EliminarAbrazooo
Gabi, te superas a ti mismo
ResponderEliminarNada más que decir .
Un besote y muy feliz semana.
Muchas gracias. Campi. Viniendo del poco sin fondo de la imaginación...
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Vale, y luego vino el esperpento de Avatar, ¿verdad? Gracias por aclararlo.
ResponderEliminarEso ya fue después de cruzarse con los molinos de viento. Me alegro de haberte sido de ayuda.
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Muy chistoso, un punto iconoclasta, y sí que me acuerdo de la serie de TV. Abrazo y gracias por este cruce de tradiciones y formatos, jaja.
ResponderEliminarLos iconos también tienen que renovarse, porque la otra opción...
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Ay, Gabiliante. Me has hecho soltar la carcajada con el final del cuento. Un micro estupendo donde el título tiene un papel importante también. Menuda genealogía la de estos pitufos.
ResponderEliminarEsto de la intertextualidad, quizás es mejor derivarlo al humor. Hay gente muy susceptible. El título es el de la serie en que se basa la mitad del texto. Y " azul" el nexo
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Qué bueno, no me esperaba que fuera papá pitufo. Es genial. Un abrazo
ResponderEliminar¡Qué bueno!
ResponderEliminarFeliz día.
Un abrazo, Gabiliante
El Relato merece un Podio memorable, en lo relativo a los hongos. Un Tintero Micologico o el Micelio de Oro.
ResponderEliminarJe je, me encanto el uso de los nombres chinos o japoneses (no soy experto) hasta que dimos con esos hongos que me pusieron a alucinar..... bastante fuertecitos. Ni las famosas pepas de ayahuasca son tan bravas como ese honguito.
Con cabeza fria para el amor, incluido.....
Una relectura interesante. ;)
ResponderEliminarUn abrazo!
Me reí muchísimo con el giro surrealista final, intertextualizando ese color azul en la leyenda china. ¡Gran idea! Enhorabuena por el desparpajo. Un abrazo.
ResponderEliminarGenial. Lo que me he reído finalmente.
ResponderEliminarUn saludo.
La verdad que te quedó especial. Me encanta la mezcla que has hecho y bueno, al final saber por fin el origen de esos "adorables" pitufos. El título ya anunciaba algo especial. Te felicito.
ResponderEliminarLa heroína principal del video juego Street Fighter quiere ser mamá y tiene que lanzarse a su mayor aventura en el país de los pitufos. Seguro que Gargamel ya no tiene nada que hacer.
ResponderEliminarOriginal contextualización.
Abrazo
Un relato de una genialidad irreverente, propio del más depurado Gabiliante.
ResponderEliminarAbrazo admirado!!
El final lo dice todo.
ResponderEliminarLos pitufos al poder je je je
Qué bueno Gabi, te felicito
Un abrazo
Puri
Hola Gabiliante, a los pitufos los conocía, a la guerrera del street fighter también. La serie la frontera azul me habló Guille de ella. Me parece una mezcla explosiva enhorabuena por el relato un abrazo
ResponderEliminarTu micro desmonta con humor la seriedad de las leyendas, revelando que toda tradición puede torcerse hasta convertir a sus héroes en padres de criaturas azules. Abrazos virtuales desde Venezuela
ResponderEliminarHola Gabi!
ResponderEliminarDemoledor e inesperado el final del relato! Ja, ja! Por fin alguien da alguna posible explicación sobre su origen misterioso!!! Simplemente genial! Un besote amigo!
Menuda es esta mezcla que da como resultado un "haffu" azul 😅
ResponderEliminarUn desmadre absoluto y genial: tomas la leyenda china de Los Bandidos de Liangshan (Agua de la Marisma) y la conviertes en un chiste absurdo, políticamente incorrecto y muy gamberro. Lin-Chung como marido celoso e impotente, Hu San-Niang harta que se va al otro lado del río… ¡a liarse con los pitufos! (porque “azul” = habitantes del otro lado, y viven en setas, obvio). Remate con el bebé azul, “Papa Pitufo” y la genética cromática cumplida. Es humor negro, anacrónico, irreverente y sin complejos.
ResponderEliminarAbrazos.
Papa pitufo hijo, entonces todo cobra color, o sentido. Menuda ración de setas se tomó Hu-Sa-Nian, de ahí no la saca ya nadie, a no ser que su padre fuera Gárgamel y entonces fuera ella la lianta de todo el entuerto.
ResponderEliminarUn abrazote!
Hola Gabi, estoy de incógnito 🥸 Es la anormalidad. Gracias por tu invitación. Ahora viene pensar que quién escribe es Juana la loca, quitándose la corona de sangre, patalear la peluca, para conocer un tipo como tú, un fuera de serie, más simpático que su soso y plano marido. Que si le das tregua a la cato puede que heredes el marquesado de Zenete. Yo de ti me lo pensaba, para que nos cambien de siglo otros alucinógenos mejor que lo haga una reina. Quizá te envié a Alicia y su 🐰 que entiende mucho de protocolos, eso de como tratar a una reina, que tú caperucita a pesar de tener buen corazón está muy ocupada con cargarse al lobo. Un abrazo. Aquí la viajera interestelar.
ResponderEliminarHola Gabiliante. ¡Así que esta es la historia del nacimiento de Papá Pitufo! un híbrido entre una china y un enano azul, que supongo engendrará a toda una prole de pitufitos (y pitufina). Suerte que la chica decidió cruzar el río, o los que ya tenemos unos años hubiéramos perdido nuestra infancia. Un abrazo.
ResponderEliminar¡Hola Gabiliante! Muy bueno este micro en el que nos das algunas pistas sobre cuál podría haber sido el origen de los pitufos.
ResponderEliminarEs un micro muy divertido.
Un saludo.
Hermosa locura de cuento. Me llevó desde mis antípodas en el mundo, hasta la fantasía, con un amague en el espacio exterior.
ResponderEliminarAbrazos, Gabi!
Ja, ja, ja, muy bueno, Gabiliante, muchas gracias por compartirlo. Como van apuntando los compañeros en sus comentarios, ahora todo nos cuadra. Gracias por este alarde de surrealismo hipertextual.
ResponderEliminarUn abrazo.
jajaja,¡¡¡ qué bueno,Gabiliante!!!
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