Este mes REBECA nos invita a escribir un texto en el que un personaje clásico cambie totalmente de registro, de personalidad o de papel. Yo he escogido un personaje del cuento de Blancanieves y he aprovechado para hacer un cross-over como se dice ahora, con otro clásico y también para homenajear al maestro Eugenio , parafraseando uno de sus chistes.
Podéis encontrar el resto de personajes alterados AQUI
“Ay-ho, ay-ho… A casa a descansar…”, cantaban los enanitos al ritmo de su paso. Blancanieves salió a su encuentro antes incluso de que llegaran:
―¡Chicos! Les tengo preparada una sorpresa. Como mañana es fiesta…
―¿Mañana es fiesta? ―gruñó Gruñón.
―Claro. Mañana es domingo ―Sabio sacó su calendario del bolsillo y confirmó:
―Efectivamente. Mañana es domingo.
―Pues eso ―continuó Blanca tras la correspondiente confirmación―. Les he apuntado a representar una obra de teatro.
―A mí me da vergüenza ―dijo Tímido.
―¿A qué hora es? ―preguntó Dormilón.
―¿Con qué permiso? ―protestó Gruñón.
―Pero ¿cómo vamos a aprendernos los papeles en un día? ―Esta pregunta de Sabio fue la única que atendió Blanca:
―Eso es lo mejor de todo. En la obra de teatro hacéis de estatuitas de enanos en un jardín de la nobleza, que debe ser visitado por los Reyes. Así que solo debéis permanecer muy quietos. No es necesario hablar. La escogí pensando en Mudito…―Blanca hizo una pausa―. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis… ¡¿Seis?! ¿Dónde está Mudito? ―Todos bajaron la cabeza y comenzaron a murmurar cosas ininteligibles. Finalmente, Blanca, poniéndose muy serIa preguntó―: Que alguien me diga inmediatamente dónde está Mudito.
―Mudito ya no puede pertenecer a nuestro grupo ―aclaró Sabio.
―¡¿Cómooo?! ¿Y eso por qué?
―Ha habido un incidente en el bosque.
―¿Un incidente? ¿Qué tipo de incidente?
―Pues verás, Blanca. Mudito se encontró un pastelito al pie de un árbol en el que ponía escrito con pasas “Cómeme”, y Mudito, ni corto ni perezoso…
En ese momento empezó a temblar la tierra. Primero eran solo unas vibraciones, pero luego se convirtió en un auténtico terremoto. Todos miraron hacia la última curva visible del camino, que era de donde provenían las vibraciones. Por allí apareció un Mudito de siete metros que se acercaba a grandes zancadas provocando aquel seísmo:
―Quitadme a este loco de encima, que se cree que soy un molino y quiere ensartarme.
―Pero ¿tú no eras mudo? ―preguntó sorprendido Sabio.
―Es que le hacen hablar a uno ―contestó pasando de largo a toda velocidad.
Todos volvieron a la vista a la curva y por allí apareció don Quijote lanza en ristre, a rienda suelta y dispuesto a cargar contra el que se pusiera por delante.
_(1).jpg)
Y el banner de lector cero que la ultima vez que participé me sirvió para aprender algo de la redacción de textos que yo no sabía.
En este pupurri, que nos dejas has mezclado sabiamente a ese mudito gigantesco y Don Quijote con su inseparable lanza.
ResponderEliminarAunque lo de estatuillas en la esa casa de nobleza, podría tener un doble sentido..
Un besote,Gabi