Esta semana, DAFNE nos hace participes del homenaje que suele hacer a su hermana pequeña por su cumple. Nos invita a apoyarnos en un collage de NEOGÉMINIS para hacer variaciones sobre el tema de "Alicia en el país de las maravillas". Yo empecé a releer pero es que la historia es tan rica que en la primera pagina ya surgían ideas, y por una de ellas, concretamente a partir de una sola frase, me incliné a divagar.
Podéis encontrar el resto de Alicias AQUI
Alicia estaba aburrida sentada en el césped del jardín. Cogió de la mesita que tenía al lado, el libro que estaba leyendo su hermana mayor Lorina y primero lo ojeó y luego lo hojeó: «Un libro sin estampas ni diálogos. ¿De qué sirve un libro sin estampas ni diálogos», pensó.
Transcurrido otro episodio de sopor, pasó por allí un conejo albino que manifestaba llegar tarde a algún sitio. Esto llamó la atención de Alicia, que lo siguió hasta una enorme madriguera por la que ella cabía. Pero el trayecto horizontal cambió bruscamente a vertical sin que la niña pudiera evitar caer. El descenso fue a veces lento y a veces rápido pero en cualquier caso larguísimo. Aprovechó los episodios lentos para echar una ojeada a las paredes del hoyo. Estaban forradas de anaqueles, cuadros y estanterías. Alargó el brazo y cogió de una de ellas un libro. En la cubierta se representaba a ella misma cayendo por el pozo. En la parte superior izquierda había una especie de sello con las letras DC, y en la parte inferior aparecían dos nombres: Carroll y Tenniel. Carroll le sonaba pero Tenniel aún no.
Abrió el libro mientras seguía cayendo, circunstancia que ya no le importaba demasiado sobre todo cuando vio que en el interior solo había estampas y diálogos ―representados por unas nubecitas en cuyo interior se trascribía lo que decía el personaje a que apuntaba―. En la primera página aparecía la caída, el aterrizaje ―que aún no se había producido―, el frasquito “bébeme”, el pastelito “cómeme”, el túnel y el jardín. Pasó todas las páginas y vio que las quinientas y pico que tenía, eran todas de aquel mismo formato. Aquello era un descubrimiento fascinante, y entonces cerró el libro y lo apretó contra el pecho. Ya seguiría leyendo más tarde; no quería consumir aquel tesoro tan rápido. Se quedó dormida mientras seguía cayendo.
Cuando despertó vio que su hermana Lorina se aproximaba desde el otro extremo del jardín. Alicia ,incapaz de contener la emoción por su descubrimiento, corrió a su encuentro:
―Mira Ina. Una novela dialogada ilustrada secuencial.
Descubrió la magia de un libro... :)
ResponderEliminarPues debo de decir, que ni vi la película ni leí el cuento, eso sí he oído mil versiones sobre él.
ResponderEliminarY aquí hago un inciso y la tuya no está mal del todo.
Al menos, Alicia sabía lo que quería de un cuento llustraciones y diálogos.
Abrazos, y un buena semana.
Creo que Alicia estaba más segura de si misma, de lo que quería y lo descubrió en un libro cuyas ilustraciones mostró a Ina. Me ha parecido original. Besitos
ResponderEliminarTus "divagaciones" siempre hacen un poco más grande el universo original ;)
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