Este jueves nos dirige SYLVIA desde su blog PALABRAS AL ABISMO a escribir sobre los Eternos. Sí, aquellos siete hermanos nacidos de las paginas de Sandman, aquella colección irrepetible de cómics de los 90, escritos por Neil Gaiman. Treinta años después se hizo una serie de tv que no tengo claro si he visto entera.

AQUI podéis encontrar al resto de Eternautas
Ramón tenía una esquizofrenia paranoide, un enfisema pulmonar y ochenta y nueve años. Además estaba chapado a la antigua. Las alucinaciones que sufría eran recurrentes y se centraban en que su compañero de habitación se pasaba las noches fornicando sin parar con todas las enfermeras del turno, y no sucesivamente. Aun pudiendo dormir y sin enfermedad mental, eso le hubiera sacado de sus casillas. Pero es que además no tenía compañero de habitación.
La última noche se la pasó gritando por encima de su enfisema. Atado, obviamente. Reclamaba alternativamente decoro y compostura del vicioso de su compañero y de las sanitarias, y, por supuesto, su pastilla para dormir porque el escándalo de la orgía no le dejaba dormir; pero las enfermeras no le hacían caso.
Los gritos eran tan intensos y constantes que llamaron la atención de Delirio. Esta Eterna no era excesivamente activa en sus intervenciones; se limitaba a ver sufrir al paciente con una sonrisa en sus labios, porque la mayoría de sus clientes no necesitaban su ayuda para delirar
―Tú ¿de qué te ríes? Ves donde las enfermeras y diles que me traigan mi pastilla para dormir. O mejor una inyección… ―inquirió Ramón a Delirio que se había sentado en un sillón en un rincón de la habitación. Ella se sobresaltó. Dejó de reír. Era la primera vez que un humano la veía. Se movió por la habitación para comprobar si aquella pregunta formaba parte de la alucinación o realmente la veía. Ramón la siguió con la mirada.
―¿Me ves? ¿Cómo es posible?
En ese momento el hombre volvió la mirada al sillón donde antes estaba Delirio y que ahora ocupaba Muerte. Al ser descubierta se puso de pie. Aparentaba a una gótica albina de cincuenta kilos y veinticinco años; diez más que Delirio.
―Tú, ¿qué haces aquí? ¿No ves que me estoy ocupando yo de él? ―Todos los Eternos envidiaban a Muerte porque era la que más clientes tenía. Luego, su poca constancia le hizo saltar de tema― ¿Sabes que puede verme? ―Hizo una pausa― Y creo que a ti también.
―Sí, al final pueden verlo todo. Como me han mandado y he visto que estabas tú, me he comunicado con nuestro hermano Destino y me ha confirmado que era requerida mi presencia.
―Pero está delirando. Es mi cliente… ―refunfuñó la adolescente.
Entonces Muerte metió la mano en la pared y la apartó como si fuera una cortina. En la habitación de al lado los cuerpos desnudos del cuerpo de enfermeras de noche, se contorsionaba y gemía sobre el vecino de Ramón, que no compañero de habitación:
―No deliraba. Solo estaba desubicado. En cualquier caso me lo tengo que llevar.
Nossa, que quadro perfeito criaste nessa história. O delírio com um sorrisinho sarcástico tudo via por lá...
ResponderEliminarDelírio, sofrimento, alucinações e por fim a morte que destino de todos chega e o busca...
Linda participação,Gabiliante! abraços, ótimo dia, sem delírios, só com coisas boas,rs chica
Pues sí, aqui parece que hubo uns confusion sobre quien debía intervenir. Siendo un sanatorio mental, seguro que delirio lo visitaba a menudo. Pero parece que hasta los eternos se equvocan.
EliminarGracias por pasarte
Abrazooo
No conozco el cómic ni la serie que dices tampoco, pero el relato me ha gustado mucho.
ResponderEliminarUn abrazo
Pues me alegro. Ede es siempre el objetivo.
EliminarGracis por pasarte y comentar
Abrazooo
Paredes delgadas cran situaciones incómodas.
ResponderEliminarAbrazo, Gabilante
Ya te digo. Imagina que hubiera sido el compañero de habitacion y solo ñes separara una cortina.
EliminarGrACias por pasarte y comentar.
Abrazooo
Madre mía solo el primer párrafo ya promete el resto es un delirio morboso .
ResponderEliminarTe quedó de diez.
Un besote Gabi
Aun asi olvidé detallar que era un sanatorio mental, que aun hubiera intrigado mas
EliminarMuchas gracias, Campi, me alegra que te haya gustado.
Abrazooo
En los comics faltaba desubicado, habría sido un buen compañero :) me ha gustado mucho el relato, no me habría extrañado encontrarlo en algún capitulo :)
ResponderEliminarPues sí. Es una situacion lo suficientemente frecuente comp para estar representada entre los hermanos. Ademas rambien empieza con D como todos los demás.
EliminarGracias por pasar y comentar.
Abrazooi
Jajajaja me encanta! Genial y ese sorprendente final. ¡Pobre Ramón! Gracias por la participación y la sonrisa ;)
ResponderEliminarSí, pobre. Ramon fue una persona real que me tocó de compañero de habitacion cuando estuve hospitalizado cuando el covid. Pero sus delirios eran sobre una escaramuza durante la guerra civil en que lo apresabsn. Era de Mora, lo repetía mucho, un pueblo de tarragona en el frente del ebro. Lo raro es que aunque era viejo, no podía haber, ni siquiera nacido cuando la guerra.
EliminarMuchas gracias por el trabajo y por comentar
Abrszooi
Olá, Luferura!
ResponderEliminarA morte virá para todos, certamente, vai além de destino. A história muito bem desenvolvida criou um enredo muito interessante.
Tenha dias abençoados!
Abraços fraternos
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
EliminarQuis dizer: muito bem desenvolvida.
EliminarGracias, Roselia. Tienes razon, de esos dos hermanos no nos libramos ninguno.
EliminarMe alegro de que te haya hecho gracia la confusion.
Gracias por pasar y comentar.
Abrazooo
Vaya, era una simple desubicación, fornicar lo hacía, pero con una pared de por medio y, a la hora de irse, eso daba igual.
ResponderEliminarAbrazo!
Seguro que eso no ayudaba, zunwue en este caso no fuera alucinacikn, pero tienes razon, en ese momento poco importaba.
EliminarGracias por pasarte y comentsr.
Abrazooo
Ramón era un envidioso. Tendría que haber dejado que su vecina fornicara con las enfermeras, sin protestar.
ResponderEliminarY Muerte tendría que dejar que Delirio hablara con quien podía verla. Podría haber esperado un poco más.
Brillante relato
Saludos
Pobre Ramon, tenía ochenta y pico, asi que si tenía envidia no sería por eso.
EliminarRealmente, puede ver a Delirio porquese aproxima muerte. Por aquello de la lucidez premortem. Muerte tiene ventajas en todo.
Gracias por pasar y comentsr.
Abrazooo
Pues será la primera vez, porque un Eterno no puede colarse en los aposentos de otro sin antes pedir permiso.
ResponderEliminarJa, jajajaja.
Bueno... ya sabes que Muerte entra en cualquier sitio, llegado el momento., pero tienes razon ..Al menos debia llamar.
EliminarAbrazooo
En cuanto a desubicado. ¡Je! me recuerda mi trabajo. Desgraciado aquel que caía en ese estado, visto desde cierto departamento.
ResponderEliminarSí, porque ademas , en ambiente bancario, seguro quedebe ser sinonimo de poco productivo.
EliminarGrscias por pasarrte y comentsr.
Abrazooo
Uf. Algo para dormir, con amnesia, una o dos pastillas y todo bajo control, seguro gustab tendrá algo que decir sobre esto. Aunque esta última historia fue sin pastillas. Deseo se apoderó de todo .
ResponderEliminarObviamente, Gustab es el de la habitacion de al lado. Te iba a escribir un correo para pedirte permiso para mencionarlo, pero ya era el jueves cuando lo escribi y no me daba tiempo. Por eso no lo menciono. A Ramon, quue como c9menté a Silvia, me tocó de compañero de habitacion, le pincharon aloperidol ,me acuerdo del medicamento, sino no paraba, incluso teniedo un tubo metido por las costillas para el pulmon.
EliminarGracias por pasarte
Abrazooo
Desubicado y menos mal que alguien lo descubrió, ya podemos darle la razón y retirarle las pastillas para dormir. Un abrazo
ResponderEliminarNo mencioné que era un sanatorio mental, así que aunque tuviera razon , creo que las pastillas para dormir van en el pack.
EliminarGracias por pasarte y comentar.
Abrazooo
Aunque no conozco la serie tu relato me pareció genial, realmente me gustó mucho y el final sin dudas me sorprendió, un abrazo.
ResponderEliminarPATRICIA F.
El objetibo, al menos el mio, casi siempre es sorprender, así que me alegro.
EliminarGracias por pasarte y comentar.
Abrazooo
Lo único que espero en esta perra vida es verlas a todas pero con un cuerpo no menos de Jessica Rabbit, la muerte, la locura, la enfermedad, sus primas, el hambre, todo, todas esas representaciones físicas manifestadas como conejitas hermosas, ahí sí vale la pena alucinar y medio morir.
ResponderEliminarPues no sé si te conviene, porque ya explique a Demi, que puede verlas por aquello de la lucidez premortem.
EliminarGracias por pasarte y comebtar.
Abrazooo
Muito bem enquadrados os perpétuos. Podemos criar as imagens de sua historia.
ResponderEliminarO final é fantástico com esta presença da senhora morte, da qual ninguem escapa, bem como a presença de delirio.
Abraços e feliz fim de semana.
Bueno, unas pinceladas. Las imagenes cambian bastante del comic que era de los 90, a la serie que es de 2025, por la inclusion y eso.
EliminarAbrszooo
Hola Gabiliante,
ResponderEliminarMe ha encantado este cuento. El pobre Ramón no estaba tan loco, sólo un poco desquiciado y con razón.
Un saludo
Con ese diagnostico del principio, algo seguro que tenia paea estas en un siqiatrico. Pero seguro que en este caso, lo que tenia era razon.
EliminarGracias por pasarte.
Abrazooo
Al final aunque desubicado quizás estaba más cuerdo de lo que suponían, pero la muerte no tiene rival. Un abrazo
ResponderEliminarSi. Con la edad que tenia seguramente debieron prejuzgarlo, y prejuzgando es comun equivocarse.
EliminarGracias por pasarte.
Abrazooo
Excelente relato.,,diriges al lector a un final que no se lo espera..bss..
ResponderEliminarCada uno escribe a su manera, pero yo siempre busco sorprender al final.
EliminarGracias por pasarte.
Abrazooo
Este pobre era el vecino de habitación de Gustav, seguro! Jaja. Divertido y lico, como siempre, Gabi. Un abrazo
ResponderEliminarMenos mal que alguien se ha dado cuenta de quien pretendia ser el vecino. O al menos lo ha mencionado. De hecho fue parte de la inspiracion. La otra, tú, que siempre calificas mis cuentos de delirantes, así que le tocó a Delirio.
EliminarGracias por pasar y comentar.
Abrazooo
En la senda de Gaiman, aunque redimensionado, ergo, nada que envidiarle...
ResponderEliminar.
Alguien mercedor de envidia, seguro. Con la cantidad de guiones que habia en una serie de comic tan larga, y despachan la serie en 2 temporadas. La primera . Que es la que he visto, me pareció que pasaba un poco por encima para contar algo.
EliminarGrscias, Carlos
Abrazooi
Me queda una duda, Ramón deliraba que estaba en el hospital o lo estaba?, porque el vecino con esa vitalidad sexual no sé qué pudiera padecer para estar en un hospital. Ramón pudo estar enfermo y desubicado, pero su agudeza de oído no se puede negar. Un saludo y buen fin de semana.
ResponderEliminarSí que esta en un hospital. En un siquiatrico quise dsr a entender con el diagnostico del principio. De hecho, el vecino, que fisicamente esta sano, esta inspirado en el personaje de Gustab.
ResponderEliminarSi es verdad que esta bien de oido para la edad que tiene.
Gracias por pasarte y comentar.
Abrazooo
Al final Muerte siempre acaba ganando.
ResponderEliminar¿Y qué dijo Desubicación, la novena hermana?
ResponderEliminarSaludos,
J.
¿por que sera que las enfermeras tienden a ser tan libertinas con los pacientes?
ResponderEliminarEn las novelas de Sven Hassel, Porta y Hermanito, quieren tener una herida leve para poder ir al hospital y hacer fiesta con las enfermeras.
(llegue tarde al relato, pero me pregunto si aun se pueden publicar comentarios)