Navidad 23 por Neogeminis

Navidad 23 por Neogeminis
Navidad 2023 por Neogeminis

miércoles, 17 de febrero de 2021

EL ESPEJO RETROVISOR

 

Lo siento, queria hacer algo serio, trascendente y con mensaje, y lo tenia en mente asi, 

pero cuando me he puesto a escribirlo, he sucumbido. También he sucumbido a lo del numero de palabras

     

 Esta es mi aportación a la convocatoria de Lucia de este jueves.

Podeis encontrar el resto de textos participantes AQUI



          Sonia y Francesc se habían apuntado a una fiesta de disfraces diferente de la que solían frecuentar años anteriores. Tenía la ventaja de que no había que ir disfrazado. Les había hablado de ella Erika, una amiga de Sonia. Había que registrarse por internet, obviamente, facilitando todos tus datos por si en los próximos días había algún contagio; ya sabéis: covid, gripe aviar, sida ―este último lo ponían en letra más pequeñita y al final, porque la gente se asustaba―. Con esto de los contactos víricos te sacan hasta el número de la tarjeta de crédito, pero ya estamos acostumbrados y nos parece la mar de bien.

          Llegaron en coche porque el lugar tenía hasta aparcamiento gratuito. En la puerta se encontraron con Erika y otras amigas suyas. Nada más franquear la puerta te daban a elegir entre tomarte una pastilla roja o una verde. Todos los del grupo acordaron tomar la roja.

          Una vez dentro, los destellos de luz blanca sincopada, resaltaban sobre las luces rojas y verdes, y se sincronizaban con los golpes en la boca del estómago, que producía la música. Durante ellos podía vislumbrarse el panorama.  Más carne y menos baile de lo esperable en el carnaval. Y más espejos de lo esperable en cualquier sitio. En uno de aquellos destellos de luz blanca, Francesc se vio reflejado sin reconocerse. Se acercó al espejo y esperó otro fulgor, y esta vez se reconoció menos aun. No tenía ni puta idea de quién era el tipo del espejo, pero seguía sus movimientos. Habló y tampoco reconoció su voz. Estuvo un buen rato buscando a Sonia, hasta que la encontró follando con otro tío al que tampoco conocía. Intento acercarse pero la vergüenza le frenó. Al fin y al cabo, todo el mundo estaba haciendo lo mismo. Se apartó y se refugió en la otra punta de la sala. A pesar de la oscuridad, se dio cuenta de que alguien lo seguía disimuladamente. Era una de las amigas de Erika. Volvió a mirarse al espejo y vio al mismo tío de antes.

           Una chica, que por su aspecto venia de un segundo o tercer asalto, se le echó encima de una forma difícilmente rechazable. Estaba confuso. La amiga de Erika no quitaba ojo, pero como no podía reconocerlo, ―porque físicamente era otro­―, como todo el mundo hacia lo mismo, como incluso su mujer no se cortaba, y como, debido a la insistencia de la asaltante, la confusión había dado paso a la erección, no tuvo más remedio que sucumbir, muy a su pesar. Pudiera parecer que cuando uno sucumbe, lo hace una sola vez, pero no es así. Aquel “otro yo” suyo, funcionaba de una manera, que le hizo dudar, si la pastilla de la entrada era roja o azul; le permitía ser pertinaz en el sucumbimiento. La amiga de Erika no sucumbía pero era pertinaz en su acechó, aunque eso le importaba cada vez menos.

          En uno de sus cambios de pareja vislumbró a alguien muy parecido a él mismo, empujando desde detrás a Erika. Se acercó más y lo de “muy parecido” se quedó corto. Nunca había tenido aficiones homosexuales, pero se le pasó por la cabeza acoplarse a sí mismo, para ayudar, más que nada, pero finalmente desistió; no sabía cómo iba a reaccionar. Además, le seguía mirando la amiga de Erika; aunque daba igual, todo el mundo hacia lo mismo, y como no era él…  Hizo un par de asaltos más durante los cuales no vislumbro a su perseguidora.

          Finalmente salió, no sin antes comprobar que volvía a ser él. Dedujo que la pastilla roja te convertía en otra de las personas presentes en la fiesta. Con lo cual, aquella Erika no debía ser Erika y aquel “él” estaba seguro de que no era él.

          En el coche estaba Sonia, mirando fijamente el parabrisas delantero, sin parpadear, como ida. No dijo nada. Cuando Francesc subió adoptó la misma actitud. Sonia se giró y le clavo la mirada. Él lo notó, y cuanto más se clavaba la mirada, más lo notaba.

          ―¿Te has divertido ahí dentro? ―preguntó sin girarse en tono puramente interrogatorio, no recriminatorio. Sonia no contestó, pero siguió clavándole la mirada―. ¿Qué pasa?¿Tengo algo en la cara? ―preguntó girando el espejo retrovisor hacia él. El que le miro desde el espejo sí que tenía la mirada recriminatoria, y no por haber pensado en darle por culo.  Ya eran dos miradas que lo atravesaban. 

          Los coches a su alrededor empezaron a irse.

          ―¿Vamos para casa? Todo el mundo lo hace… ―No obtuvo respuesta, así que arrancó y Sonia no se lo impidió. Cuando ya salían del recinto del aparcamiento pregunto―: ¿Eres “la” amiga de Erika?

          ―Soy su mejor amiga ―contestó ella.

          No quiso seguir indagando, aunque algún día habría que hacerlo. De camino a casa, pensó si el efecto de la pastilla se acababa al salir del local, y si aquella que había al lado suyo, era realmente Sonia.  

36 comentarios:

  1. Magnífico relato, sobre un carnaval lleno de tentaciones, con cambios de identidades.

    Felicitaciones.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. gracias, Demi.
      me alegro de que te haya gustado. nos vamos leyendo..
      abrazo

      Eliminar
  2. A mi me ocurrió que a aquella mujer maravillosa termine perdiendola porque tenía celos de ella misma.


    Salud.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. eso te pasa por tener doble personalidad. un secreto que sólo tu y tu sabeis.
      saludoss

      Eliminar
  3. Al final el carnaval es eso, y tu lo has relatado con maestría. Tiempo de confusiones y placeres donde la tentación está esperando en cada esquina. ¡ Me ha encantado, y no sobra ni una palabra !
    Gracias por participar en el carnaval, tienes una máscara en mi blog con tu nombre, deseo que la recojas si te gusta.
    Besos con cariño Gabiliante, amigo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. claro que me gusta. ya la he in orporado al relato. gracias por tu convocatoria y tu cometario
      Besosss, Lucía

      Eliminar
  4. El carnaval además de bailar es para desmadrarse o quizás dejar suelta esas fantasías que uno, no se atreve hacer en su día a día.
    Esas pastillas cuidadin que mira si se toma la azul que problemon ajajja. Un abrazo Gaby

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. pobrecillo,,, si practi a ente se vio obligado. la pastilla sólo te daba otro cuerpo e impunidad ¿como se iba a resistir?
      Besossss Campiii!!!

      Eliminar
  5. Maravilloso, sucumbiendo, una y otra vez, en una orgía a que nunca creyó ser invitado. Fenomenal entrada, carnavalesca donde las haya. Ya vendrá la Cuaresma :-)

    Ritmo, situación y trama excelentes. Un abrazo, amigo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. maestro del sucumbimiemto nos salió el chaval. iba a incluir la vacuna del covid en la pastilla roja (la sputnik, obviamente) pero se alargaba mucho el relato
      Besosss amiga

      Eliminar
  6. Te ha quedado bordado. Una bacanal en tiempos revueltos, ayudando a despertar ese otro Yo oculto de las personas. Con la pregunta sin responder: ¿ Quién soy yo? 😏✔

    Muy bien redactado y estructurado ( para mi gusto)...
    Un placer leerte.
    Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. el yo oculto, ayudado por la impunidad. un reto difícil.

      Eliminar
  7. ¡Ostras! me quedo con una extraña impresión. ¿Será que la fiesta se ha excedido', ¿que la mejor amiga no es otra que una parca que le va a tomar de la mano para llevárselo a un viaje donde no precisa pastillitas rojas?
    Igual pienso mucho pero iba leyendo se me iba representando una experiencia fuera del cuerpo por cuestión dramática.
    Ya me sacarás de dudas :-) Gabi que tú siempre me lías :-9
    Un beso enorme.

    ResponderEliminar
  8. ves más de lo que hay. es una pastilla intercambiapieles,en una fiesta para poner a prueba la fidelidad. la que hay en el coche al final es su mujer y laque le perseguía por la fiesta con el cuerpo de la amiga de Erika, también era su mujer.
    así es como yo lo pensé, pero ya sabes que una vez publicado, el lector manda e I terpreta lo que quiere
    Bessosss ss, mag

    ResponderEliminar
  9. ya sea tomando pastillas u ocultándose detrás de máscaras, los trucos para simular ser lo que no se es, suelen terminar en trampa. Yo no me fiaría esperando un final feliz jeje. Muy original tu historia
    =)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. me temo que tienes razón y habrá bronca gorda antes o después.
      Besosss moni

      Eliminar
  10. Es buenísimo. Pobre Sonia, siguiéndolo con la forma de amiga de... ella sí lo reconoció, a pesar de todo, algún sexto sentido tendría... La idea de la pastilla cambia-personas es magnífica, mejor que ningún burdo disfraz para que salga lo auténtico de cada uno.
    Super divertido y super original; no dejes de serlo, hay una trascendencia única en el humor.
    Un abrazo :)

    ResponderEliminar
  11. lo sabía porque iba delante de ella, y lo vio cambiar. lo obvié porque ya era bastante largo, pero a ti no se te escapa la más mínima.
    besossss

    ResponderEliminar
  12. Un laberinto de confusión en el que sucumbir. Tengo que reconocer que eso de “muy a su pesar”, me ha sacado una sonrisa, pero dándole un voto de confianza, diré que es cierto que, a veces, la vida te arrastra, así cual carnaval, a ese baile de máscaras en el que delirar hasta el extremo de ni reconocerte, incluso, poniéndote a prueba.

    Muy bueno. Me ha parecido muy significativo y con un magnífico trasfondo.
    Un placer, querido Gabi. Tus textos nunca dejan indiferente.

    Abrazo grande, y muy feliz día.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. el arrastre es a veces irresistible. no sólo en el sexo
      se puede uno resistir a la impunidad? incluso sin tentación? somos tan nobles? cuanto tiempo? porque todos los todopoderosos son corruptos? son todos malos? somos todos tan buenos? somos todos malos?
      me haces divagar. siempre me ves
      Besos miss blonde

      Eliminar
  13. Tiene que volver la próxima vez y probar la pastilla azul, entonces puede que encuentre más respuestas...
    O quizás más preguntas.
    Pero por favor organización...ejem
    Un placer leerte
    Saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. no había pensado los que les, pasa a los que toman la pastilla verde. la azul había que traerla puesta.
      no organices tanto, maniático del caos. me acaba de venir un "deja vu". no significa nada, pero siempre lo pongo di estoy escribiendo
      Abrazosss charly

      Eliminar
  14. Fiestas a las que vamos sin el disfraz que usamos a diario. Fiestas que descorren el velo...

    Abrazo. Me ha encantado.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. creo que lo tupido del velo es inversamente proporcional al. tamaño de la tentacion
      saludos Carlos.
      he empezado a ver Ozark por qué la recomendaste en algún sitio, pero de momento no está a la altura de las otrs que recom endabas. sólo es una observación, quizás más adelante cambia

      Eliminar
    2. Sigue por favor, creo que no te defraudará...

      Eliminar
  15. Cuanta belleza, debe de ser un lujo tremendo
    participar de esa fiesta, con tu bonita presentación.

    Besitos dulces

    Siby

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. preguntale a Sonia. todo depende del color del cristal...
      Besosss siby

      Eliminar
  16. Muy original la pastilla en lugar del disfraz porque es la persona la que aparece en cualquiera de sus múltiples facetas.
    Me ha gustado mucho por su originalidad, aunque yo prefiero esos disfraces de toda la vida que no traen problemas añadidos
    Besos

    ResponderEliminar
  17. si ella se hubiera lanzado o habría problemas. quizás el se lanzó porque la vio a ella con otro (aunque no era ella), pero seguramente no
    Besoss tracy

    ResponderEliminar
  18. Una fiesta desmadrada, y es que en el carnaval todo puede suceder, con o sin pastillas jajaajaj.

    Un placer leer tus relatos.

    Besos.

    ResponderEliminar
  19. gracias Maria. esta un poco más desmadrada de la cuenta, porque, se suponía que no iban a eso. por lo menos tan abiertamente
    Besosss Besosss, Maria (que en tu blog se me ha vidado despedirme)

    ResponderEliminar
  20. Muy ingenioso.
    La pastilla le hizo ver lo que no era real y claro....
    Mal asunto.

    Esa pastilla se parece mucho a algunos informativos de televisión.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. lo real es tan insulso como un informativo.
      Saludosss toro

      Eliminar
  21. Un carnaval para satisfacer los deseos más oscuros y carnales, sin duda ;) Ya con la elección de la pastilla prometía. ¿Qué habría pasado de escoger la otra? Hum...
    Un besazo, Gabiliante.

    ResponderEliminar
  22. creo que tenían todas el mismo efecto. era un truco para hacernos creer que nuestras elecciones tienen alguna relevancia. bff...
    Besosss dafne

    ResponderEliminar
  23. Madre mía que cuidado hay que tener a la hora de elegir fiesta! El carnaval es otra cosa!! Pero yo me he divertido mientras lo contabas. Besossssss

    ResponderEliminar

Aunque lo parezca, no todo es tan negro.

Entradas populares