Esta semana nos convoca NEOGEMINIS a relatar basándonos en una imagen y dos palabras que ya vienen incorporadas en la foto.
Yo he escogido esta:

Podéis encontrar el resto de textos AQUI
Pichuela y Paza estaban en su sitio; su lugar; el que les correspondía. Pero al menos una tenía culo de mal asiento. No es que estuviera desequilibrada. Bueno, sí. O sea no. Quiero decir que no estaba desequilibrada en el sentido de que su contenido se vertía por un lado cuando la rellenabas hasta el borde. Pero sí que estaba desequilibrada en el sentido…
―Paza, ¿has visto la mesa de al lado? Están celebrando un cumpleaños. Tienen ya puesto el pastel y van a brindar en pocos minutos. ¿Tú has probado alguna vez el champán?
―No.
―¿Que te parece si saltamos?
―Estas desequilibrada. ¿Cómo vamos a saltar a otra mesa?
―Tienes miedo, cagona. Saca tus patas. A ver qué pie calzas.
―Que no saco nada. Me da vergüenza que me vean los pies.
Tres minutos después…
―Bueno, la verdad es que los tienes más canijos que los míos y un poco atrofiados, pero yo te cojo de la mano y veras qué aterrizaje.
Ambas sacaron las manitas, y se cogieron. Pichuela echó a correr y Paza la siguió cómo pudo. Saltaron y el vuelo acabó en distintos destinos. Las manitas eran débiles. Pichuela acabó en la mesa de al lado pero Paza acabó hecha añicos en el suelo.
―¡No me jodas! ―comentó la sobreviviente asomándose al borde de la mesa―. Con razón se daba esos aires…
Pichuela se coló entre las otras copas justo antes de que un humano comenzara a llenarlas desde lo alto.
―¡Un brindis por la cumpleañera!
Chin, chin, chin, chaf…
―¡Hostias! Esta es de plástico. Pues da el pego, ¿eh? Es supertransparente para ser de plástico.
―Déjala en la otra mesa y coge una de las buenas.
Pichuela, de vuelta en su mesa original, se volvió a asomar al precipicio con tristeza.
¿En qué quedamos? Me has hecho reír nada más empezar el relato.
ResponderEliminarMe ha gustado.
Espero que pases un buen día.
En mi ventana estoy celebrando la primavera.
Un abrazo, Gabiliante.
Final triste psra una copa que se ja quedado sin amiga. No pueden ser todo risas. Me pasaré
EliminarAbrazooo
El peligro del champan, si hubiera sido cava quizá no hubiera habido catástrofe, pero buena historia si que hemos tenido. Un abrazo
ResponderEliminarOfuuu... he tenido qie mirar la ia para ver donde de puede llamar de una forma y otra. Con lo facil que era el generico champan. En breve tendremos qie llamar a las cervezas por su marca.
EliminarAbrazooo
Me gusta cuando se da vida a objetos que se supone que no la tiene.
ResponderEliminarDonde va a parar una buena de cristal a una de plástico, aunque este sea reciclado.
Hasta el agua del grifo sabe mejor.
Excelente Gabi.
Besotes
Jajaaa. Al agua, en una copa de champan, le salen burbujas.
EliminarAbrazooo fabuladora
Es que es un vino que mares solo con olerlo.
ResponderEliminarSalud.
La copa de plastico se jartó de champan porque nadie de la bebió.
EliminarAbrazoooo
Adorei o bom humor e criatividade aqui! Muito boa tua participação e também prefiuro copo de vidro ao de papel... abraços, chica
ResponderEliminarGracias. Chica.
EliminarAunque es cierto que las fe plsstico no se rompen, apoyo tu postura.
Abrazooo
No hay color, siempre el cristal, para obtener toda la esencia de un buen nectar. ;))))
ResponderEliminarUn abrazo!!!
Es que tú eres un sibarita.
EliminarAbrazooo
Por fuera puedes ser de plástico y tener un por dentro un corazón de cristal ;)
ResponderEliminarYo, para dentro prefiero algo liquido 😝
EliminarAbrazooo
y de un buen año, a ser posible ;)
EliminarUna historieta muy ocurrente, simpática y un poco engañosa al principio, je, je.
ResponderEliminarUn saludo.
Jajaa... porlos nombre dices, no? No se me ocurrieron otras variantes de copa.
EliminarAbrazooo
Ocho puntos.
ResponderEliminarNo habia caido en cuenta yo, pero entonces las copas, pueden terminar ebrias,
y tambien es interesante que algunas solo hayan probado un solo tipo de licor:
en el vaso de whisky no se sirve por ejemplo cerveza.....
en el de champaña nadie pone brandy
muy estricta la vida de los vasos y copas.
supongo ser de plastico.... como que le quita cierta jerarquia social,
Ser de plastico es como ser pobre. Aunque hay humanos que llevan dentro trozos de plastico. Adems de los microplasticos.
EliminarEn cambio el cristal solo vale para hacer ojos , que encima no funcionan.
Abrazooo
Una lástima que se desperdiciara una copa de cristal, que es la que aporta elegancia y tradición de estilo, con la clase que caracteriza a los brindis con vidrio del bueno. Es un asesinato en toda regla, perfectamente perpetrado por una maligna compañera de mesa, aunque se apenara un poquito tras las contemplar las consecuencias.
ResponderEliminarTu escrito derrocha imaginación y admite segundas lecturas: la imprudencia temeraria de la copa plastificada, que provocó el destrozo de su compañera por conducta imprudente.
Hay que decir que la de plastico desconocía la naturaleza de su compañera; por eso se sorprende cuando se hace añicos. Podía haberlo sospechado al comprobar su poca flexibilidaf y rigidez. Pero no.
EliminarGracoas, Marcos
Abrazooo
Esto del plástico y de cristal que te voy a decir...Yo cuando tengo sed o ganas de beber no reparo en esas cosas.
ResponderEliminarUn saludo
Aunque fuera de plástico, a su favor tenía que era irrompible y eso vale mucho cuando empiecen a vaciarse las copas y se pierda la noción de todo.
ResponderEliminarTu relato es el resultado de aplicar una gran habilidad creativa, incluyendo ese desenlace tan sorprendente. Una narración capaz de desencadenar en el lector esa agradable sensación de haber disfrutado con su lectura.
ResponderEliminarFelicidades, Gabi, y gracias por compartirlo.
Un abrazo.
Daniel A.M.
Uma bela criativa amigo.
ResponderEliminarMergulhar num copo seja de plastico ou vidro a emoção é igual.
Belo trabalho de quem sabe da arte.
Abraços e feliz fim de semana.
Hola Gabiliante,
ResponderEliminarEs lo que tienen los culos de mal asiento, que muchas veces arrastran al desastre a los culos de buen asiento. Una historia muy bonita y con un deje divertido.
Un saludo
Me hiciste reír al principio, pero después me dejó triste con el final. Un abrazo
ResponderEliminarVaya con tu originalidad, Gabi! siempre logras sorprenderme jaja qué gran imaginación la tuya! y pobre copa, desdeñada por su origen.
ResponderEliminarUn abrazo
Un relato muy original el tuyo, al principio pensaba que eran dos viejas medio locas hasta que caí en la cuenta que eran las copas las que hablaban, me hiciste reír con la historia hasta el final que es un poco triste pues una de ellas acabó en el suelo rota y me enoja mucho cuando una copa se rompe y más si está llena de un buen vino o de un espumante.
ResponderEliminarUn abrazo, como siempre he disfrutado tu lectura.
PATRICIA F.
Hay ocasiones para adherir a una idea alocada. Y momentos para negarse rotundamente.
ResponderEliminarSaludos.
Amigo gabilliante, bom domingo de Paz!
ResponderEliminarCaiu no precipicio da tristeza e num abismo perigoso em todos os níveis do seu ser.
Tenha uma nova semana abençoada!
Abraços fraternos
¡Genialoso, Gabi! Pichuela estaba desequilibrada, pero al menos si se hubiera caído no habría sufrido el mismo destino que su compañera Paza *.*
ResponderEliminarUn besazo juevero
Sí que te le animas a cualquier relato... y lo logras, amigo...
ResponderEliminarAbrazo admirado una vez más!!
Gabiliante, nunca había pensado que las copas también se embriagaran. Estuviste muy ocurrente aquí. Lo celebro tomándome una taza de té, que espero que ella le guste tanto como a mí, sino mala cosa. Va un abrazo.
ResponderEliminarVaya! La pobre Paza arriesgaba mucho con el salto... aunque fuera champán, champán. Y ahora a Pichuela sólo le queda ahogar su pena consigo misma. Le dará llorona fijo.
ResponderEliminarEres un genio!
👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼